Conocemos la historia de Amparada, la yegua víctima de un brutal caso de maltrato. Su historia es un claro ejemplo de la brutalidad humana. A Ampi le arrancaron los ojos y la encontraron abandonada en un baldío, atada y sin agua.
Ahora, el animal tiene una mejor calidad de vida, gracias a Alejandra González y al centro de recuperación equina Nelquihue.