
El pasado miércoles se conoció que dos personas fallecieron en un geriátrico clandestino ubicado en calle Tres Lomas 2287 del Barrio San Miguel.
Las primeras pericias indicaban que los cuerpos no presentaban ningún signo de violencia.
Los dos hombres fueron identificados como Mario Navarro, de 63 años y Diego Sánchez, de 52 años.
Según confirmaron fuentes oficiales, se verificó que el lugar no figuraba en ningún registro provincial ni tenía autorización para ofrecer servicios de atención y cuidado a personas mayores o con problemas médicos.
La Cámara de Geriátricos de nuestra ciudad dijo que la norma que regula la actividad contempla requisitos que son inalcanzables y que no permiten normalizar la situación. La mayoría de los geriátricos en la ciudad no están habilitados. “No son clandestinos sino que tienen la habilitación en trámite”, aclaró Edgardo Chacana.
Esta entrada ha sido publicada el 8 de agosto, 2024 12:15
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