Los desafíos del transporte público en Bahía Blanca vuelven a ocupar la agenda. Cecilia Metlicich, integrante de la comisión que aborda la problemática, recordó que la licitación de nuevos recorridos de colectivos lleva siete años de postergaciones, “Este año parece ser que definitivamente se va a dar, porque por una cosa o por otra está demorado desde 2018. La pandemia, distintos problemas, y ahora otro nuevo. Nos dijeron que para octubre o noviembre presentarían simulaciones de lo que serían los nuevos recorridos”.
La discusión se centra en la ineficiencia del actual esquema, abundan las líneas superpuestas, mientras que muchos barrios permanecen sin cobertura o con un servicio demasiado lejano. Esto genera que la ciudad cuente con un alto kilometraje de colectivos en circulación, pero con trayectos improductivos. “El pasajero toma un colectivo y los demás pasan vacíos. Y hay barrios donde directamente no tienen servicio”, señaló Mietlicich.
El bajo índice de pasajeros por kilómetro (IPK) refleja esta distorsión. Según Metlicich, el último informe disponible es anterior a la pandemia y ya mostraba apenas 2,10 pasajeros por kilómetro, muy por debajo de los 12 necesarios para equilibrar costos. Hoy la cifra ronda los 1,6, “No digo que esté funcionando a pérdida, pero no alcanza. Hay menos usuarios, y los gastos se reparten entre menos. Entonces, cada uno paga más”, explicó.
A esta estructura deficitaria se suman problemas cotidianos, desvíos permanentes por obras, frecuencias muy espaciadas durante los fines de semana y la ausencia del servicio nocturno, suspendido durante la pandemia y aún sin reactivación. “Se complica para quienes trabajan de noche o tienen turnos distintos. No tenemos respuesta sobre eso”, advirtió Mietlicich.
En paralelo, el deterioro de las calles y los desvíos forzados por el mal estado de puentes y avenidas agudizan la situación. La comisión aguarda avances en la licitación de obras sobre el canal Maldonado, que permitirían normalizar recorridos. Pero mientras tanto, los reclamos se acumulan, “Corrientes y Brandsen es un pozo al lado del otro. Pusieron unas chapas, pero no alcanza”, ejemplificó.
