El consumo problemático de alcohol y drogas vuelve a instalarse con fuerza durante el verano, impulsado por el clima, el aumento de encuentros sociales y una oferta de consumo que supera ampliamente a las acciones de prevención. Así lo advirtió Adrián Di Renzo, integrante del programa municipal “Hablemos”, quien remarcó la necesidad de reforzar las políticas públicas y las campañas preventivas en esta época del año.
“Siempre hay más consumo porque lo lleva el clima y porque hay más encuentros. Entonces, como hay más consumo, también tenemos que tener más prevención”, señaló Di Renzo. En ese sentido, subrayó que es clave asumir “un compromiso político” para reconocer la situación y definir cómo abordarla, con el objetivo de “hablar del tema y tratar de reeducar a las personas con el tema de los consumos”.
El referente del programa municipal sostuvo que las campañas de prevención suelen perder espacio frente a la publicidad y la promoción del consumo. “Siempre todo lo que es la oferta de consumo es muchísimo mayor a lo que es la campaña de prevención y de cuidados”, afirmó, y advirtió que cuando estas acciones se interrumpen o se debilitan, las consecuencias se hacen visibles en distintos ámbitos de la salud pública.
Como ejemplo, Di Renzo mencionó el aumento de casos de sífilis en el país. “Se dejó de hacer campaña y hoy aumentó un 70% la cantidad de casos”, expresó, para graficar cómo la falta de prevención sostenida impacta directamente en los indicadores sanitarios. Según explicó, una situación similar ocurre con los consumos problemáticos, especialmente con el alcohol.
En ese marco, remarcó que el alcohol, pese a ser una droga legal, es la sustancia que más daño genera a nivel social. “No nos preocupamos por la droga legal, que es la que más afecta a la sociedad en accidentes de tránsito, violencia doméstica, peleas y robos”, indicó. Y agregó: “Hoy el alcohol es el que más daño hace en el planeta entero”.
Di Renzo aportó datos para dimensionar el problema: “Mueren siete millones y medio de personas por consumos relacionados con el alcohol, mientras que unas 250 mil mueren por el consumo de cocaína”. Para el integrante de Hablemos, esta comparación refleja una contradicción en las prioridades de prevención. “Estamos tratando de luchar contra una sustancia que mata menos que la que realmente está matando a las personas”, concluyó.
