
En General Cerri, el Municipio llevó adelante el retiro de la camioneta de la empresa Andreani que permanecía desde el 7 de marzo del año pasado en el ingreso a la localidad, lugar donde ocurrió una de las tragedias viales más conmocionantes de la región. El vehículo había quedado en el sitio tras el episodio en el que Rubén Salazar (43) perdió la vida al intentar auxiliar a Pilar y Delfina Hecker, quienes también fallecieron al ser arrastradas por el agua.
La demora en el retiro estuvo vinculada a las dificultades de acceso al lugar, que durante meses presentó suelo anegado y condiciones de extrema humedad, lo que complicó cualquier maniobra.
Según se informó, Bomberos Voluntarios de General Cerri habían elaborado un informe técnico elevado a la subcomisaría local, en el que detallaban la imposibilidad de retirar el móvil por no contar con los elementos adecuados y por el estado del terreno. La Fiscalía también había solicitado intervención a otras fuerzas de seguridd y armadas, aunque finalmente la extracción no se concretó por esa vía.
El operativo se realizó en las últimas horas, cuando la Municipalidad logró ingresar al sector con maquinaria pesada y una grúa, lo que permitió remover la camioneta que Rubén Salazar conducía aquella madrugada. El transportista, padre de dos hijos, había intentado socorrer a las niñas cuando el agua las sorprendió, pero los tres fueron arrastrados por la corriente y murieron en el lugar.
La remoción del vehículo pone fin a una situación que se extendió durante meses y que mantenía abierto un capítulo doloroso para la comunidad cerrense, marcado por una tragedia que dejó una profunda huella en la ciudad.
Esta entrada ha sido publicada el 3 de febrero, 2026 15:25
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