Aunque no son las mascotas más tradicionales, cada vez más familias eligen cobayos —también conocidos como “chanchitos de la India” o “cuis”— para tener en casa. Sin embargo, su cuidado requiere conocimientos específicos. El médico veterinario Matías Jiménez advirtió que no deben confundirse con hámsters y que una alimentación inadecuada puede derivar en enfermedades graves.
“Los cobayitos son parte de las familias, pero muchas personas los confunden, piensan que es un hámster y no”, explicó Jiménez. Se trata de roedores originarios de la región latinoamericana que, a diferencia de otras especies, no producen vitamina C de manera natural. “El humano y el cobayo no la generan, deben ingerirla con la dieta”, detalló, y recordó que la carencia puede provocar escorbuto.
En cuanto a la alimentación, el profesional indicó que aproximadamente un 40% de la dieta debe estar compuesta por verduras variadas y ricas en vitamina C, mientras que el 60% restante debe incluir heno de forma constante y alimento balanceado específico para cobayos, con aporte adecuado de fibra, proteínas y vitamina C. “Comúnmente la gente cree que le puede dar el alimento balanceado de conejo suelto y no sirve en este caso”, aclaró.
También advirtió sobre ciertos vegetales que deben evitarse, como cebolla, ajo, albahaca o perejil, debido a la presencia de compuestos que pueden resultar tóxicos. “Eso es un dato importante que mucha gente desconoce y lleva a enfermedades que en estos animalitos son difíciles de revertir, porque cuando se enferman son muy débiles y no hay mucho tiempo”, señaló.
Otro punto central es la castración. “Es sumamente importante”, sostuvo Jiménez. En el caso de los machos, explicó que tienen mayor incidencia de tumores mamarios que las hembras, además de riesgos de tumores testiculares. En las hembras, la intervención previene quistes ováricos y tumores uterinos. Además, la castración ayuda al manejo conductual y evita problemas reproductivos, que en esta especie pueden ser complejos. “La reproducción en estos animales es sumamente complicada. Si no se da en el momento adecuado puede generarse una distocia y mueren con los bebés adentro”, explicó. La gestación dura aproximadamente 60 días y las crías nacen muy desarrolladas, con ojos abiertos y capacidad de alimentarse casi de inmediato.
Sobre la expectativa de vida, el veterinario indicó que “es más o menos de 5, 6 o 7 años dependiendo de los cuidados. Si no, viven bastante menos”.
Finalmente, hizo hincapié en el mantenimiento del hábitat. “Es sumamente importante el cuidado de los piecitos”, afirmó. Recomienda utilizar sustratos limpios y acolchonados, como viruta u otros materiales blandos, y evitar piedras sanitarias duras. “Son animalitos que pesan casi un kilo, pero tienen piecitos muy chiquititos, como si caminaran con taco aguja todo el tiempo. Si el lugar no está bien acolchonado se producen lesiones”, graficó.
