
La historia de Tomás Agustín Lopreite, un joven de Bahía Blanca, combina esfuerzo, talento y un sueño que apunta literalmente al cielo. Con apenas unos años de carrera universitaria, el estudiante fue admitido y becado para estudiar en una de las universidades aeronáuticas más prestigiosas de Estados Unidos, un paso clave en su objetivo de convertirse algún día en astronauta. “Yo puedo decir que cada día estoy más cerca de convertirme en astronauta”, afirmó con entusiasmo.
Lopreite es egresado de la Escuela de Educación Técnica N.º 2 “Ingeniero César Cipolletti”, donde obtuvo el título con tecnicatura en aeronáutica y un promedio de 9,87. Durante su formación secundaria participó activamente en diferentes competencias académicas y espacios estudiantiles. “Participé en olimpiadas de matemáticas, de ajedrez y estuve en las olimpiadas aeronáuticas con medalla de oro”, recordó. Además, fue presidente del Centro de Estudiantes durante dos años consecutivos y llegó a brindar una charla en el Planetario de la Universidad Nacional del Sur.
Actualmente, el joven cursa Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Nacional de La Plata, donde ya transita su segundo año de carrera. En los últimos meses recibió una noticia que podría cambiar su futuro académico: fue aceptado en Embry-Riddle Aeronautical University, una institución de referencia mundial en el ámbito aeroespacial. “Es una de las universidades aeronáuticas más importantes de Estados Unidos. Estamos hablando de un campus de 70 hectáreas, una flota de 40 aviones y contratos con NASA y Boeing”, explicó.
El momento en que recibió la confirmación todavía lo emociona. “Me levanté a las cuatro de la mañana medio confundido, abrí el correo y vi la respuesta de admisión. Cuando leí que ya era alumno confirmado rompí en llanto”, relató. Inmediatamente se comunicó con su familia, que seguía la noticia desde Bahía Blanca. “Llamé a mis padres y rompimos todos en llanto. Desperté a mi madre, a mi padre, al perro y a todos los chicos de la residencia”, contó.
El logro fue acompañado por una importante beca internacional. Según detalló el propio estudiante, se trata de una ayuda económica anual de 21.500 dólares durante cuatro años destinada a estudiantes extranjeros destacados. Sin embargo, el costo total de la carrera sigue siendo elevado. “El costo anual para estudiar en Estados Unidos ronda los 67.000 dólares. Después de la beca baja a unos 45.000”, explicó. Por ese motivo, Lopreite continúa gestionando otras ayudas económicas, patrocinadores y posibilidades de trabajo para poder cubrir el resto de los gastos.
Detrás de este recorrido académico hay también una historia familiar marcada por el esfuerzo. “Mis padres son laburantes de toda la vida. Mi papá es canillita hace 30 años y mi mamá limpiaba casas hasta 12 horas seguidas para darnos el pan de cada día”, recordó. Según contó, esa realidad fue lo que lo impulsó a apostar por el estudio como camino de superación. “Por mi condición socioeconómica entendí que para cambiar mi realidad tenía que hacerlo a través del estudio”, afirmó.
Aunque su objetivo final es llegar algún día al espacio, el joven asegura que su proyecto personal está profundamente ligado al país. “Quiero volver a la Argentina y ayudar a mi país. Quiero colaborar en ciencia y tecnología, construir cohetes y que Argentina vuelva a tener lanzadores”, sostuvo. Y agregó: “Quiero ser un referente en el área y alguien que inspire a los demás”.
Mientras avanza con los trámites para concretar su llegada a Estados Unidos, Tomás Lopreite sigue alimentando un sueño que comenzó en Bahía Blanca y que ahora apunta mucho más alto: llegar algún día a ser astronauta.
Esta entrada ha sido publicada el 11 de marzo, 2026 14:30
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