Una mujer de 95 años permanece internada en el Hospital de Agudos Dr. Leónidas Lucero tras haber sufrido una caída en la vía pública, sin familiares que puedan asistirla y a la espera de una respuesta judicial que defina su futuro. Se trata de María Cirila, cuya situación generó la intervención de un grupo de voluntarias que hoy la acompañan y reclaman una solución definitiva.
El caso salió a la luz a partir del accionar de Ana Zanconi, quien tomó conocimiento de la situación a través de una cuidadora. “Me llamó y me dijo: ‘Acá hay una señora que está sola’. Terminé de hablar y me vino un flash: busco mujeres para hacerle compañía”, relató. A partir de esa iniciativa, numerosas voluntarias se ofrecieron para asistir a la mujer, incluso con propuestas para alojarla en hogares.
Según explicó Zanconi, la anciana no tiene familiares directos. “La gente pregunta qué hizo la familia, pero ella no tiene más a nadie. Es soltera, no tuvo hijos y sus vínculos más cercanos ya fallecieron”, detalló. La mujer percibe una jubilación mínima y, años atrás, había sido asistida por una familia que la acogió luego de una caída que le provocó una fractura de cadera.
Durante una década, esa familia se hizo cargo de su cuidado, pero la situación se volvió insostenible debido a un cuadro de deterioro cognitivo. “Tiene una enfermedad senil y se puso agresiva. Hubo tratamiento psiquiátrico durante un año, pero no mejoraba”, explicó Zanconi. Ante ese escenario, se iniciaron gestiones judiciales para designar un tutor legal.
Sin embargo, la voluntaria denunció que el curador designado no respondió a las necesidades de la mujer. “El tutor fue, retiró los bienes y dijo ‘despreocúpense que nos hacemos cargo’. No fue nunca más nadie, ni al hospital ni a ningún lado”, afirmó.
Actualmente, María Cirila permanece internada, sin una red de contención formal. “La abuela está en el hospital y nadie se hace cargo. Está ahí y no aparece nadie”, advirtió Zanconi, quien remarcó la urgencia de una intervención concreta por parte de la Justicia y los organismos correspondientes.
En paralelo, las voluntarias continúan acompañándola mientras gestionan alternativas. “Hay que buscarle una solución definitiva, que alguien se haga cargo real”, sostuvo. Incluso, adelantó que evalúan avanzar por la vía judicial: “Me ofrecieron abogados para hacer un amparo, porque estamos en el mismo lugar y no hay solución”.
