A poco más de un año de la trágica inundación que afectó seriamente la infraestructura vial de la ciudad, se llevan adelante pruebas técnicas clave en el puente ubicado sobre la Ruta Nacional 3, a la altura del kilómetro 692. El objetivo es evaluar el estado de la estructura y definir si puede habilitarse el tránsito en ambos sentidos.
El viaducto, que había sufrido daños durante el temporal, fue reparado y se encuentra habilitado desde hace aproximadamente un mes con circulación restringida a una sola mano. En este contexto, personal de Vialidad Nacional inició un nuevo operativo de control estructural mediante pruebas de carga.
El ensayo consiste en analizar el comportamiento del puente antes, durante y después de soportar peso extremo. Para ello, se utilizaron dos bateas de 45 toneladas cada una, posicionadas sobre el tablero de hormigón mientras técnicos y profesionales realizaban mediciones de deflexión y recuperación de la estructura.
Los resultados de estas pruebas serán determinantes para establecer si el puente puede volver a operar con tránsito en doble mano, una demanda clave para mejorar la circulación en uno de los accesos más importantes a la ciudad.
Mientras tanto, el operativo genera importantes complicaciones en el tránsito. Durante la jornada se registraron filas de vehículos de más de dos kilómetros en ambos sentidos, con demoras que alcanzan los 30 minutos. Para ordenar la circulación, se implementó un sistema alternado que permite el paso de camiones de a uno por vez, habilitando tandas en sentido ascendente y descendente.
Además, se dispuso la utilización del puente Bailey como vía complementaria, aunque con limitaciones operativas que ralentizan el flujo vehicular. Personal de tránsito trabaja en el lugar para organizar la circulación, aunque el avance es lento y requiere paciencia por parte de los conductores.
Las tareas comenzaron cerca del mediodía y no se informó oficialmente el tiempo de duración del operativo, aunque se prevé que los estudios continúen durante la jornada.
