Un matrimonio de jubilados atraviesa una situación crítica luego de que parte del techo de su vivienda comenzara a derrumbarse como consecuencia de la humedad acumulada tras la inundación. El hecho ocurrió en los últimos días y dejó al descubierto el deterioro estructural de la casa en la que viven desde hace casi cuatro décadas.
Amelia Aguilera, damnificada, explicó que la situación se agravó con el paso del tiempo: “Tenemos tanta humedad que se nos está cayendo la parte del techo, del cielorraso, de todo. No tenemos cómo poder arreglar eso porque somos los dos jubilados”. Según detalló, ella es pensionada y su esposo percibe la jubilación mínima.
La vivienda, de más de 60 años, sufrió importantes daños durante la inundación que afectó a la ciudad. “Los agarró la inundación, los afectó muchísimo. Perdimos muchas cosas”, relató Aguilera, quien además aseguró que no recibieron asistencia: “No se acercó nadie nunca a decirme ‘¿necesitás algo?’, nada, jamás”.
El episodio más crítico ocurrió el miércoles pasado, cuando una parte del techo cedió de manera repentina. “Fue terrible porque mi esposo estaba durmiendo la siesta. Empezamos a sentir el ruido y mi hijo me dice ‘mamá, salí de ahí porque se cae el techo’. Y en segundos se derrumbó todo”, contó. El rápido accionar de su hijo evitó una tragedia mayor: “Lo levantó de la cama y lo sacó al padre, si no lo mata”.
Actualmente, los daños afectan varios sectores de la vivienda. “Se cayó el dormitorio, el baño también se está cayendo, el otro dormitorio y la cocina ya se están quebrando”, detalló. La familia teme que el deterioro continúe: “No podés dormir tranquilo sabiendo que en cualquier momento se te cae la casa”.
Aguilera remarcó el esfuerzo de toda una vida para construir el hogar: “Hace 38 años que vivimos acá. Yo trabajaba de empleada doméstica y mi marido era ayudante de albañil. Crié a mis hijos acá”. Y expresó el impacto emocional de la situación: “Es terrible ver cómo se nos está cayendo”.
Ante este escenario, la familia solicita colaboración de la comunidad. “No necesitamos el dinero, necesitamos materiales para poder reconstruir el techo, porque no podemos vivir así. Es un peligro”, sostuvo.
Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al 291 5120287.
