Bahía

Cómo funcionan los detectores de monóxido de carbono: “Es importantísimo tener estos dispositivos para no poner en riesgo la vida”

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Con la llegada de las bajas temperaturas y en un contexto marcado por recientes casos de intoxicación por monóxido de carbono en Bahía Blanca, crece la preocupación por la prevención en los hogares. En este marco, José María Arancibia, vendedor de Promar, brindó recomendaciones sobre el uso de detectores y el correcto funcionamiento de los artefactos a gas.

“El primer consejo que podríamos dar es poner en funcionamiento correcto todos nuestros artefactos a gas por el caso conocido del monóxido de carbono, cosa que nos hace peligrar gravemente la vida”, explicó Arancibia, al advertir sobre los riesgos de este gas invisible y altamente tóxico.

Según detalló, existen distintos tipos de detectores que pueden ser clave para la seguridad familiar. “Podemos contar con dispositivos electrónicos o a batería que son fundamentales para que nos den una seguridad familiar”, señaló. En ese sentido, indicó que hay equipos que requieren instalación eléctrica, otros que se enchufan directamente a la red y también modelos a batería.

El especialista remarcó un punto clave en la instalación: “En este tipo de dispositivos no tiene que mediar un adaptador, directamente a la red eléctrica debe ser enchufado”. Además, explicó que algunos equipos ofrecen funciones duales, lo que influye en el costo final.

Respecto a la ubicación, fue contundente: “Tiene que estar cerca de los artefactos que pueden ser probables de pérdidas de monóxido”, como calefactores, calefones o termotanques. Incluso recomendó instalar un detector por ambiente: “La cantidad de ambientes que estén equipados con este tipo de artefactos, tener uno por ambiente”.

Sobre el funcionamiento, explicó que estos dispositivos “detectan la presencia del gas, del monóxido” y alertan mediante señales sonoras o lumínicas. Ante una alarma, la reacción inmediata debe ser ventilar el ambiente: “Lo primero que hay que hacer es ventilar, abrir puertas, abrir ventanas y después empezar a revisar artefacto por artefacto con la ayuda de un gasista matriculado”.

Arancibia también advirtió sobre prácticas habituales pero peligrosas en épocas de frío. “La gente hace cosas muy imprudentes, como calefaccionarse mediante una cocina. La cocina no está consumiendo el oxígeno, está generando emanaciones de monóxido de carbono que nos va intoxicando”, señaló.

En cuanto a los costos, indicó que los detectores disponibles en el mercado “arrancan más o menos desde los 80.000 pesos hasta los 200.000 pesos”, dependiendo de la marca y las prestaciones. Entre las opciones recomendadas mencionó equipos de fácil instalación que solo requieren ser enchufados.

Finalmente, insistió en la importancia de la prevención: revisar los artefactos, evitar métodos de calefacción inseguros y contar con detectores que puedan alertar a tiempo. “Eso nos va a dar la seguridad y la tranquilidad de que estamos viviendo y respirando en un ambiente correcto”, concluyó.

Esta entrada ha sido publicada el 30 de marzo, 2026 07:50

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