Tras los incidentes registrados durante el Viernes Santo en el Bahía Blanca Plaza Shopping, el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, Raúl Oviedo, brindó su versión de los hechos, pidió disculpas a la comunidad por lo sucedido y aseguró que el conflicto “se pudo haber evitado” si se hubiese mantenido el acuerdo que, según indicó, se sostiene desde hace más de una década.
“Pedir disculpas a toda la sociedad por un Viernes Santo, una fecha tan cara a nuestra grey católica, de la cual comulgo”, expresó Oviedo al inicio de su declaración, al tiempo que remarcó que el gremio venía manteniendo conversaciones con los responsables del shopping desde hacía dos semanas para evitar la apertura de locales atendidos por empleados durante esa jornada.
Según explicó, el planteo del sindicato no estaba dirigido a impedir la apertura total del complejo, sino a resguardar que los trabajadores mercantiles no fueran obligados a prestar tareas ese día. “Lo único que pido es no obliguen a los trabajadores a trabajar. El que no quiere ir a trabajar, no lo obliguen, no lo amenacen, no tomen medidas de represalia”, afirmó.
Oviedo señaló que durante 12 años se mantuvo un esquema consensuado para el Viernes Santo, y sostuvo que la situación se tensó luego de la difusión de un comunicado por parte del shopping el jueves previo.
De acuerdo con su relato, en ese comunicado se hacía referencia a la “anuencia” del sindicato para la apertura de locales atendidos por sus dueños. Sobre ese punto, aclaró: “Nunca tuvieron la anuencia porque no la necesitan por ley”, y agregó que el gremio no se opone a que los propietarios atiendan personalmente sus comercios.
El dirigente explicó que la mayoría de los locales del shopping pertenecen a dueños que no residen en la ciudad, por lo que, según su estimación, entre el 75% y el 80% de los comercios permanecerían cerrados si no trabajara personal en relación de dependencia.
En ese marco, denunció que recibieron capturas de pantalla con presuntas presiones a empleados para asistir a trabajar, material que, aseguró, fue remitido a los directivos del centro comercial. “Si hay un empleado que está obligado a trabajar, el sindicato va a ir”, sostuvo.
Sobre la manifestación en sí, Oviedo indicó que el gremio se presentó en el lugar a partir de las 12 del mediodía, horario en el que, según dijo, comenzaba la actividad comercial. Aclaró además que el sindicato no tiene injerencia sobre gastronomía y espectáculos, sectores que pertenecen a otros convenios laborales.
En relación con los incidentes denunciados por la gerencia del shopping, el secretario general rechazó que se hayan producido daños. “No hubo ni un daño, no hubo combustible derramado, no hubo un vidrio roto”, afirmó.
Sí reconoció que uno de los manifestantes golpeó con un cono contra el marco de la puerta, aunque aclaró que, según su versión, no fue contra los vidrios. “Nunca rompimos nada”, insistió.
Por último, Oviedo enmarcó lo sucedido en un contexto de alta tensión social y política. “Mi convicción es defender al empleado de comercio”, concluyó.
Mientras tanto, la causa judicial sigue su curso con la toma de testimoniales y el análisis de las imágenes registradas durante la protesta.
