
En medio de la fuerte repercusión política y judicial por los incidentes ocurridos el viernes pasado en el shopping, representantes de la Asociación Empleados de Comercio se manifestaron este jueves en el Concejo Deliberante, donde se debatía un proyecto para repudiar los hechos de violencia y avanzar con iniciativas vinculadas a evitar bloqueos y situaciones similares en el futuro. Al frente de la delegación estuvo el secretario general del gremio, Raúl Oviedo, quien pidió disculpas públicamente por lo sucedido y remarcó que la presencia del sindicato tuvo como único objetivo escuchar el tratamiento del tema por parte de los concejales.
“Primero, volver a ratificar la disculpa de toda esta situación a la ciudad”, expresó Oviedo al llegar al recinto, en una declaración que marcó el tono de la jornada. El dirigente sindical sostuvo además que el episodio fue “un tristísimo suceso del viernes, no querido, no deseado”, aunque aclaró que, a su entender, “dependía de las dos partes destrabarlo”.
La presencia de los afiliados y de la conducción sindical en el deliberativo se dio en el marco de la discusión de proyectos presentados por distintos bloques tras los disturbios registrados en el centro comercial, que generaron un fuerte rechazo en sectores políticos, empresariales y de la comunidad. Sobre los motivos de la concurrencia al recinto, Oviedo fue contundente: “Vinimos al Concejo Deliberante porque van a hablar del secretario general, de la comisión directiva y de los afiliados que estuvimos en el suceso del viernes. Como van a hablar de nosotros, queríamos estar”.
Consultado sobre las reuniones previas con concejales, el titular del gremio explicó que solo buscaron llevar tranquilidad y evitar interpretaciones erróneas sobre la presencia sindical. “Vinimos solamente a escuchar. Que hagan su trabajo, no somos quiénes para decirles qué trabajo hacer”, afirmó, al tiempo que descartó que fueran a pedir la palabra durante la sesión.
Respecto de los proyectos debatidos, entre ellos una posible ordenanza antibloqueos y el repudio formal a los hechos, Oviedo evitó profundizar hasta conocer la resolución final, aunque dejó una definición política: “Está perfecto y lo compartimos: no al cono, no a la patada a la puerta”. Sin embargo, también aprovechó para plantear la mirada del sindicato sobre lo ocurrido y cuestionó el accionar de la otra parte involucrada. “También hay que decir no a la discriminación, no a los empleados que me tenían encerrado, no a mandar un comunicado capcioso”, sostuvo.
En paralelo, la causa judicial continúa avanzando. Sobre los allanamientos y la investigación que se abrió en la Justicia, el dirigente confirmó que el tema ya quedó en manos de los abogados del gremio. “Eso ya queda en mano de los abogados”, indicó. También confirmó que durante los procedimientos se secuestró su teléfono celular: “Se llevaron mi celular en particular y buscaban algo que seguramente pruebe que hubo un delito delante del edificio”.
Pese a la tensión generada tras los incidentes, Oviedo descartó una ruptura con la cámara empresarial y la corporación vinculada al shopping. “Sabemos que siempre vamos a tener intereses desencontrados, porque nosotros somos una entidad gremial que defiende al trabajador y ellos son una entidad gremial empresarial”, señaló, en una frase que sintetiza el trasfondo del conflicto.
Finalmente, al ser consultado sobre si el gremio modificaría su accionar en caso de repetirse una situación similar, dejó entrever una autocrítica y una voluntad de corregir formas. “Seguramente que, después de una pelea con tu esposa, siempre las cosas se mejoran; se discutirán por lo mismo, pero en nuestros tonos”, cerró.
La sesión se desarrolló bajo un clima de expectativa y con fuerte presencia sindical, en una jornada atravesada por el debate político, el avance de la investigación judicial y las secuelas de un episodio que sigue generando repercusiones en la ciudad.
Esta entrada ha sido publicada el 9 de abril, 2026 14:09
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