En medio del debate por la actualización de la tarifa del transporte público, las empresas del sector comenzaron a fijar postura frente al proyecto impulsado por el Municipio y actualmente en análisis en el Concejo Deliberante. El contador de la firma Rastreador Fournier, Guillermo Martínez, aseguró que la propuesta representa un alivio inmediato para el sistema, aunque remarcó que se trata de una solución transitoria.
“Llegamos a un número que nos permite salir de la emergencia que habíamos planteado inicialmente. Es un valor que alcanza a cubrir los gastos operativos”, sostuvo Martínez al ser consultado sobre los primeros análisis del esquema tarifario. En ese sentido, explicó que la situación del sistema había alcanzado un punto crítico: “Estábamos en un nivel en el que peligraba la subsistencia del sistema”.
El representante de la empresa subrayó que la iniciativa oficial es “un primer paso para poder seguir prestando el servicio y bancar los costos operativos”, aunque aclaró que aún resta su tratamiento legislativo. “Esto se tiene que discutir en el Concejo Deliberante, todavía no está aprobado, con lo cual la emergencia sigue”, advirtió.
En ese marco, pidió celeridad en el tratamiento del expediente: “Lo primero que pedimos a las autoridades es urgencia para que se trate este tema. Venimos discutiendo costos de marzo y ya estamos entrando en mayo, y además hay que contemplar el tiempo de implementación”.
Martínez también hizo foco en la necesidad de encarar una discusión de fondo sobre el sistema de transporte urbano. “Este aumento es un parche más a todos los parches que se vienen poniendo. Una vez superada esta instancia, hay que discutir qué queremos para el transporte en Bahía Blanca”, planteó.
Respecto al mecanismo de actualización propuesto —que contempla ajustes atados a la inflación más un 3% adicional—, el contador indicó que es una herramienta válida para darle previsibilidad al sistema. Sin embargo, aclaró que no implica una mejora en la rentabilidad empresaria. “A medida que aumenta el precio del boleto, baja la compensación municipal, con lo cual no es que los operadores perciben más ingresos, sino que se va equilibrando lo que aporta el Municipio con lo que pagan los usuarios”, explicó.
En paralelo, reveló que durante los últimos meses las empresas acercaron distintas alternativas al Ejecutivo para afrontar la crisis. “Hicimos un montón de propuestas desde marzo para salir de la emergencia. Incluso planteamos opciones como que nos indiquen una estación de servicio y que el combustible sea abonado por el Municipio, si no querían hacer una compensación directa”, detalló.
Otro de los puntos en discusión es la implementación de un tope a los viajes gratuitos, particularmente en los casos vinculados a discapacidad. Martínez señaló que la medida apunta a corregir irregularidades detectadas en el sistema. “Se han encontrado casos de mal uso. Hubo una tarjeta con alrededor de 400 viajes en un mes, algo imposible para una sola persona. Claramente se estaba utilizando de manera indebida”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que corregir estas situaciones podría generar un alivio económico: “Los boletos gratuitos los banca todo el sistema. Si hay un mal uso, afecta a todos. Si se corrige, esas personas pasarían a pagar el pasaje correspondiente”.
Finalmente, insistió en la urgencia de una definición política que permita estabilizar el servicio. “Todavía no salimos del problema. Lo que necesitamos ahora es que se trate con la mayor urgencia posible”, concluyó.
