
En el marco del Día Nacional del Bombero Voluntario, celebrado cada 2 de junio en conmemoración de la creación del primer cuerpo de bomberos voluntarios del país en La Boca en 1884, el Cuartel de Bomberos Voluntarios de General Daniel Cerri abrió sus puertas para compartir una jornada cargada de recuerdos, reconocimiento y orgullo institucional. La celebración tuvo como protagonistas a Arnaldo “Paco” Andino, integrante histórico con legajo 01, y a Andrea Tuminello, la primera mujer en ejercer la jefatura del cuerpo activo.
Andino, uno de los referentes más antiguos de la institución, repasó sus comienzos en el cuartel y destacó el impacto que la actividad tuvo en su vida. “Un cambio total en mi vida”, resumió al recordar sus más de cuatro décadas de servicio. Aunque aclaró que no fue el primer bombero de la institución, explicó que posee el legajo número uno debido al ordenamiento administrativo realizado en los inicios del cuerpo. “Llevo 40 años”, señaló al recordar aquel ingreso en 1986 que marcó el comienzo de una extensa trayectoria.
El histórico voluntario remarcó que la principal enseñanza de todos estos años fue el valor humano detrás del uniforme. “Primero hay que ser buenas personas”, sostuvo, y dejó una de las reflexiones más emotivas de la jornada: “Cuando un bombero se anota para venir a bomberos, se anota toda la familia”. Según explicó, el acompañamiento de padres, parejas e hijos es fundamental para sostener una vocación que implica ausencias, riesgos y una dedicación permanente al servicio de la comunidad.
Por su parte, Andrea Tuminello destacó la importancia de mantener viva la historia de la institución y transmitirla a las nuevas generaciones. “Es un orgullo para nosotros contar con los primeros bomberos y tener de primera mano la historia”, afirmó. La exjefa del cuerpo resaltó además el valor de la Escuela de Cadetes, que desde hace 25 años forma a jóvenes desde los 12 años y se convirtió en el principal semillero de la entidad. “Hace más de cinco años que los bomberos que están entrando son pura y exclusivamente del semillero de la institución”, explicó.
La celebración también estuvo atravesada por el recuerdo de la inundación del 7 de marzo de 2025, uno de los episodios más dramáticos que vivió General Cerri. Tuminello recordó que el cuartel sufrió importantes daños cuando el agua alcanzó entre 80 centímetros y un metro de altura dentro de las instalaciones, inutilizando móviles y equipamiento. “Nuestros móviles quedaron bajo el agua”, señaló. Sin embargo, destacó la respuesta comunitaria frente a la emergencia. “Con garra, corazón y la mano que nos dieron todos los vecinos, porque en ese momento todos se convirtieron en bomberos”, expresó.
Durante aquella jornada, el edificio funcionó como centro de evacuación y refugio. Las embarcaciones ingresaban directamente por los portones del cuartel para trasladar a las personas rescatadas hasta las escaleras que conducían al primer piso. Allí llegaron a alojar cerca de 300 evacuados. “Entre todos nos salvamos a todos”, resumió Tuminello al recordar el trabajo conjunto de vecinos, voluntarios y organizaciones.
Andino reconoció que jamás había presenciado una situación similar en la localidad. Nacido y criado en Cerri, aseguró que las inundaciones históricas de la zona nunca habían alcanzado la magnitud de la registrada en marzo del año pasado. A más de un año del desastre, los bomberos continúan recuperando vehículos y equipamiento gracias al apoyo de otros cuarteles del país y de la comunidad.
Actualmente, el cuartel cuenta con nueve unidades operativas entre móviles de rescate, autobombas, forestales, vehículos de logística y transporte de personal. Además, continúa trabajando en la puesta a punto de algunas unidades afectadas por la inundación.
Esta entrada ha sido publicada el 2 de junio, 2026 18:53
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