
En el marco del Día Internacional del Sommelier, la profesional bahiense María Prátula destacó en Siete Mundo la evolución de una actividad que ganó protagonismo en los últimos años de la mano del crecimiento de la industria vitivinícola argentina y del interés de los consumidores por conocer más sobre el vino.
Prátula explicó que la función principal de un sommelier es acercar el trabajo de las bodegas al público. “Básicamente comunicar el vino. Nosotros tratamos de hacer un poco el nexo entre bodega, el trabajo que hace el bodeguero y el consumidor”, señaló.
La especialista indicó que la diversidad de estilos y productos que ofrece actualmente la vitivinicultura argentina hizo que la figura del sommelier adquiriera una mayor relevancia. “Hoy en la viticultura argentina hay una diversidad de estilos de productos súper amplia y por eso se hace más presente nuestra figura en distintos eventos”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que gran parte de la tarea consiste en ayudar a los consumidores a comprender mejor lo que están degustando. “Parte de nuestra labor tiene que ver con ayudar al consumidor a acercarse al vino, a entenderlo”, explicó, al tiempo que destacó la importancia de orientar la atención hacia aromas, sabores y características que muchas veces pasan desapercibidas.
Lejos de considerarla una profesión reservada para unos pocos, Prátula aseguró que cualquier persona puede desarrollar las capacidades necesarias para desempeñarse en el rubro. “Yo siempre digo que cualquier persona puede ser sommelier. Cualquier persona que se entrene asiduamente puede ser sommelier siempre que lo quiera y esté dispuesta a comportarse de manera rigurosa con ese ejercicio”, sostuvo.
Para quienes desean iniciarse en el mundo del vino, recomendó comenzar por las variedades blancas. Según explicó, presentan perfiles aromáticos más evidentes y fáciles de identificar para quienes están dando sus primeros pasos. “Los blancos tienen un umbral de percepción en los aromas mucho más intenso y más nítido, entonces nos cuesta menos encontrar ciertos descriptores aromáticos”, detalló.
La sommelier también se refirió al crecimiento de las catas, talleres y experiencias vinculadas al vino, una tendencia que atribuyó al interés de los consumidores por aprender y disfrutar de manera más consciente. “Se ha puesto como de moda el consumo de vino, pero desde el lado más hedonista. Todos queremos aprender y todos queremos convertirnos en profesionales del vino”, señaló.
Prátula destacó además el notable desarrollo de la industria nacional en las últimas décadas. “Argentina ha crecido a niveles exponenciales en el lapso de los últimos 20 o 30 años, se ha ido desarrollando como en ningún otro país”, afirmó al comparar la realidad local con la de las históricas regiones vitivinícolas europeas.
Consultada sobre las características de un buen Malbec, la cepa emblemática del país, explicó que debe tratarse de un vino equilibrado y armonioso. “Esperaríamos que fuese un vino jugoso, fresco en el paladar, que tenga cuerpo, volumen en boca y que sea fácil de beber”, describió. Además, indicó que aromáticamente suelen destacarse notas asociadas a la ciruela y los frutos rojos, junto con una característica tonalidad rojiza violácea.
Esta entrada ha sido publicada el 3 de junio, 2026 16:00
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