El hipotiroidismo es una de las enfermedades endocrinas más frecuentes en los perros y, debido a que sus síntomas aparecen de manera gradual, muchas veces pasa desapercibida para los dueños. Así lo explicó el médico veterinario Matías Jiménez, quien remarcó la importancia de los controles periódicos para detectar a tiempo una afección que impacta directamente sobre el metabolismo y la calidad de vida de las mascotas.
“El hipotiroidismo es una de las enfermedades endocrinas más importantes y recurrentes en lo que es la veterinaria, sobre todo en el perro”, señaló el profesional. Según explicó, la hormona tiroidea cumple funciones esenciales en el organismo, ya que regula procesos vinculados al metabolismo, el crecimiento del pelo, la actividad cardíaca, la digestión, el descanso y los niveles de energía.
Uno de los principales desafíos para su diagnóstico es que los síntomas suelen confundirse con cambios propios de la edad. “Es una enfermedad que aparece de poco y como aparece en algunos animales medios grandes, por ahí uno piensa que es normal, que es parte de la edad”, indicó Jiménez. La patología se presenta con mayor frecuencia en perros de entre 4 y 10 años o de edad más avanzada.
Entre los signos más habituales mencionó el aumento de peso sin cambios en la alimentación, el sedentarismo, la falta de tolerancia al ejercicio, el sueño excesivo y la debilidad general. También aparecen alteraciones en el pelaje. “El pelo se pone más reseco, más quebradizo, más frágil”, explicó. En estados más avanzados, los animales pueden presentar pérdida de pelo en ambos lados del cuerpo y en la cola, un cuadro conocido como “cola de rata”, considerado uno de los signos más característicos de la enfermedad.
Respecto del diagnóstico, el veterinario explicó que se realiza mediante análisis específicos para medir los niveles de hormona tiroidea y estudios complementarios para evaluar la glándula. “Siempre después lo acompañamos con un estudio de imagen para evaluar la estructura de la glándula tiroida”, detalló.
Si bien aclaró que no existe una forma de prevenir completamente el hipotiroidismo, destacó que algunos hábitos pueden ayudar a reducir factores de riesgo. “Tiene un factor genético importante que se da mucho en algunas razas”, sostuvo, y mencionó entre las más predispuestas al golden retriever, el labrador, el perro salchicha y el pinscher. Además, recomendó mantener una alimentación equilibrada, realizar controles veterinarios periódicos y monitorear regularmente el peso, la actividad física y el estado del pelaje.
En cuanto al tratamiento, Jiménez explicó que es similar al que reciben las personas con la misma patología. “La levotiroxina se da de forma matutina”, indicó. El profesional aclaró que la dosis debe ser determinada por un veterinario en función del peso y las necesidades de cada animal, y destacó que un seguimiento adecuado permite controlar la enfermedad y mejorar significativamente la calidad de vida de las mascotas.
