Bahía

Robo de medidores en Bahía: “Ya podemos indicar que se trata de una ola”

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La empresa Camuzzi volvió a manifestar su preocupación por el crecimiento del robo de flexibles de cobre en medidores domiciliarios de gas en Bahía Blanca. Según informó Virginia Ferrer, responsable de Relaciones Institucionales de la compañía, durante 2026 ya se registraron 70 denuncias por este tipo de hechos, una cifra que refleja una problemática que se repite en distintos sectores de la ciudad y que representa un serio riesgo para la seguridad pública.

“Solamente en lo que va del año fueron denunciados 70 robos de flexibles. A principio de esta semana registramos siete robos, el 10%. Así que ya podemos indicar que se trata de una ola, de una modalidad que de manera repetida sucede en Bahía Blanca y también en otras localidades de Buenos Aires principalmente”, señaló Ferrer al referirse al incremento de los casos.

Desde la empresa explicaron que los hechos no se concentran en una única zona, sino que se presentan de manera dispersa en distintos barrios. “Notamos que muchos casos están sucediendo en Chaco y Paraná, por ejemplo, o Pampa Central y Entre Ríos en esa zona, pero también lo vemos en toda la ciudad”, indicó la representante de Camuzzi.

La principal preocupación radica en los riesgos que genera la extracción de estos elementos. “Sabemos que cuando se sustrae alguna pieza del medidor, una de las posibilidades es que quede gas venteando. El gas venteando es riesgo de incendio, es riesgo de explosión, es riesgo para la vivienda, para los vecinos y para los habitantes”, advirtió Ferrer. Además, remarcó que incluso quienes cometen el delito ponen en peligro su propia vida al manipular instalaciones de gas sin conocimientos técnicos.

La empresa recordó que únicamente un gasista matriculado o personal autorizado de Camuzzi puede intervenir sobre los medidores. “Nadie más debe tocar los medidores y menos sustraer una pieza clave como es el flexible de cobre, dejar gas venteando y poner en peligro a los habitantes y a la cuadra en general”, sostuvo.

En paralelo, Ferrer destacó que existen avances en materia judicial. La semana pasada se conoció una condena vinculada a un intento de robo frustrado, luego de que vecinos identificaran y denunciaran al sospechoso. “La gravedad de este delito, más allá del hurto, es porque pone en riesgo la seguridad. Por tal motivo entra dentro de lo que es la figura de una causa penal”, explicó. Sobre ese caso puntual, agregó que “esperemos que sea un caso ejemplar para desalentar y volver a tomar conciencia de que es muy inseguro y que puede tener una consecuencia como en este caso de una prisión efectiva”.

Por último, desde Camuzzi señalaron que detrás de estos robos existe un circuito de comercialización ilegal de cobre y chatarra que alimenta esta modalidad delictiva. “El beneficio económico no es grande. Existe una cadena detrás de este delito. Lo que preocupa es que no es el robo individual, sino que existe una cadena, un comercio atrás. Eso es lo que hay que desarmar”, afirmó Ferrer, quien además recordó que hace pocas semanas una vivienda sufrió un incendio relacionado con la sustracción de uno de estos flexibles, un antecedente que expone las consecuencias que puede tener este tipo de hechos.

Esta entrada ha sido publicada el 4 de junio, 2026 19:00

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