La intersección de Corrientes y Lavalle se convirtió en el primer punto de la ciudad donde se implementa un sistema de semáforo inteligente basado en inteligencia artificial. La iniciativa, impulsada por el Municipio, comenzó a desarrollarse hace aproximadamente un año y tiene como objetivo optimizar la circulación vehicular mediante la adaptación automática de los tiempos de los semáforos según la demanda de tránsito en tiempo real.
El secretario de Movilidad Urbana y Espacios Públicos, Fabián Lliteras, explicó que el proyecto surgió como una experiencia piloto para evaluar el uso de nuevas tecnologías en la gestión del tránsito. “Hace más o menos un año se comenzó a trabajar en esta propuesta de probar inteligencia artificial o cámaras con inteligencia artificial en semáforos de la ciudad, específicamente en esta intersección de Corrientes y Lavalle”, señaló.
Según detalló el funcionario, las primeras pruebas se realizaron fuera del sistema operativo habitual del semáforo, utilizando un controlador de repuesto para analizar el comportamiento de la tecnología antes de incorporarla al funcionamiento real. Tras superar esa etapa, el dispositivo fue instalado y comenzó a generar reportes técnicos sobre su desempeño.
El sistema mantiene un ciclo base de 60 segundos, distribuidos entre ambas arterias.
La principal innovación radica en que las cámaras detectan la presencia o ausencia de vehículos en cada sentido de circulación. Cuando una de las calles presenta mayor demanda y la otra registra poco movimiento, el sistema modifica automáticamente los tiempos. “Cuando percibe que hay vehículos en una de las arterias y no hay en la otra, lo que hace es extender el ciclo del verde para desagotar mucho más rápido la arteria”, explicó.
De acuerdo con los reportes obtenidos durante la prueba piloto, la herramienta logró resultados positivos en la circulación de la zona. “Esto permite, de acuerdo a los reportes, tener un mejoramiento o performance de 25 a 35 por ciento en el control de fluidez de la cantidad de vehículos”, afirmó el secretario.
Además de agilizar el tránsito, el sistema busca evitar la formación de largas filas en cualquiera de las dos calles. En ese sentido, Lliteras remarcó que la tecnología permite distribuir de manera más eficiente los tiempos semafóricos y reducir las demoras en una intersección de intenso movimiento vehicular.
La experiencia en Corrientes y Lavalle representa una de las primeras aplicaciones concretas de inteligencia artificial en la gestión del tránsito urbano de Bahía Blanca y podría servir como referencia para futuras implementaciones en otros puntos estratégicos de la ciudad.
