La situación del mercado laboral en Bahía Blanca encendió una nueva señal de alarma tras la difusión de los últimos datos oficiales correspondientes al primer trimestre del año. Según explicó el economista Gustavo Burachik, la ciudad registró una tasa de desocupación del 10%, uno de los niveles más elevados de los últimos años y superior incluso al observado durante la emergencia sanitaria de 2020.
“El dato sobresaliente del mercado de trabajo de Bahía Blanca en el primer trimestre es el fuerte aumento que hubo en la tasa de desocupación, que alcanzó una cifra muy elevada del 10%, superior incluso a la desocupación que había acá en el año 2020 en la época de la pandemia”, señaló.
El especialista explicó que los datos forman parte del relevamiento realizado en 31 aglomerados urbanos del país, entre ellos Bahía Blanca, y reflejan el impacto de una prolongada desaceleración económica que afecta al empleo local desde hace más de dos años.
“La situación es bastante negativa. El nivel de actividad económica ha disminuido mucho en estos últimos años”, afirmó Burachik, quien remarcó que la ciudad atraviesa un proceso sostenido de pérdida de puestos laborales desde mediados de 2023.
De acuerdo con sus estimaciones, entre el segundo semestre de 2023 y los años 2024 y 2025 se perdieron aproximadamente 9.000 puestos de trabajo en Bahía Blanca, una cifra que representa cerca del 6% del total de la ocupación local.
“Bahía Blanca está en un proceso de pérdida de puestos de trabajo desde mediados de 2023. En ese período se perdieron aproximadamente 9.000 puestos de trabajo, lo que equivale tentativamente a un 6% del total de la ocupación bahiense”, detalló.
Entre los sectores más afectados aparecen el comercio, la industria manufacturera y, en menor medida, la administración pública. Según el economista, la caída de la actividad impactó especialmente en esas áreas, reduciendo la cantidad de empleos disponibles.
Sin embargo, Burachik aclaró que el aumento de la tasa de desocupación registrado en el primer trimestre no responde exclusivamente a una nueva destrucción de puestos laborales. Explicó que una parte importante del fenómeno está vinculada a personas que anteriormente no buscaban empleo y que ahora comenzaron a hacerlo.
“Lo que se ve en el primer trimestre es que personas inactivas, que estaban desocupadas pero no estaban buscando trabajo, pasaron a buscar. Entonces alargaron la fila de los que están buscando empleo”, indicó.
En ese sentido, sostuvo que muchas personas que figuran estadísticamente como inactivas en realidad necesitan trabajar, pero por distintos motivos habían dejado de buscar oportunidades laborales. Al retomar esa búsqueda, pasan a integrar el universo de desocupados medidos por las estadísticas oficiales.
“No es que haya más desocupados porque se hayan perdido más puestos de trabajo en el primer trimestre. La cantidad de personas sin empleo es la misma, pero una parte de quienes estaban disponibles para trabajar y no buscaban empleo salieron nuevamente al mercado laboral”, concluyó.
