Siguen las repercuciones por la crisis en el sistema quirúrgico del Hospital Interzonal Dr. José Penna y la renuncia de Luciano Mutti a la jefatura de Quirófanos. El médico, que ocupaba el cargo desde hace más de cuatro años, hizo pública su decisión con fuertes cuestionamientos a la dirección del hospital y al Ministerio de Salud bonaerense por la falta de respuestas ante la escasez de anestesiólogos.
Según explicó, la problemática no es nueva y viene siendo advertida desde hace tiempo por los distintos servicios quirúrgicos. “Hace más de cuatro años que estoy en la función como jefe de quirófano y es un problema que ya venimos hablando con los distintos jefes de servicio y la dirección sobre la poca capacidad de respuesta que hay para la atención de los pacientes que requieren una solución quirúrgica”, sostuvo.
Mutti señaló que actualmente el hospital cuenta con apenas dos médicos anestesiólogos, una cifra que consideró insuficiente para un centro de referencia regional. “Está muy limitada la disponibilidad de turnos porque van solamente dos médicos anestesiólogos, un número muy poco para lo que es un hospital interzonal”, afirmó.
El profesional describió la situación como un “cuello de botella” que impacta de lleno en las listas de espera. “Hoy día se está operando solamente la urgencia, pacientes oncológicos y fracturados. Toda la patología que no requiere una solución inmediata es postergada”, explicó.
La consecuencia más grave, según indicó, es el tiempo que deben esperar los pacientes para acceder a una intervención. “Lamentablemente, una patología que no requiere una solución inmediata va a una lista de espera que puede estar dos, tres o cuatro años esperando, tanto en adultos como en pediátricos”, advirtió.
Mutti también reveló que la situación fue planteada en reiteradas oportunidades ante las autoridades sanitarias. “Fueron reuniones, fueron notas presentadas al Colegio de Médicos y a la Región Sanitaria. Agotamos todas las instancias y dicen que están gestionando, pero el tiempo pasa y no hay una solución concreta”, expresó.
Además, remarcó el desgaste que provoca la situación en el personal médico, que debe enfrentar el malestar de los pacientes. “Hoy los que ponen la cara son los mismos servicios, los médicos y los residentes, que tienen que dar explicaciones, y eso cansa mucho”, señaló.
Respecto del origen del problema, el exjefe de Quirófanos explicó que los anestesiólogos trabajan bajo un convenio entre la Asociación de Anestesia y el Ministerio de Salud de la Provincia. Según indicó, a principios de año se firmó un acuerdo con menos prestaciones que las que se venían brindando, lo que derivó en la reducción de profesionales disponibles en el Penna.
La renuncia de Mutti pone nuevamente en el centro de la escena la situación del principal hospital público del sur bonaerense y reabre el debate sobre la capacidad del sistema sanitario para responder a la creciente demanda de atención quirúrgica en la región.