A casi dos años de la tragedia ocurrida en el club Bahiense del Norte, que en diciembre de 2023 dejó 13 personas fallecidas en Bahía Blanca, las investigaciones judiciales sumaron nuevas medidas de prueba que, según los familiares de las víctimas, podrían marcar un punto de inflexión en la causa. Sebastián Mazza, abogado y esposo de una de las víctimas fatales, reveló que los peritajes realizados sobre teléfonos celulares comenzaron a arrojar elementos que permitirían profundizar la investigación por un presunto encubrimiento.
“Empieza a surgir la posibilidad de que esto no se agote ni sea solamente la actuación individual de una persona, sino que probablemente haya habido otras personas que estaban al tanto de esta circunstancia”, afirmó Mazza al referirse a las pericias realizadas los días 11 y 12 de junio en Bahía Blanca.
Según explicó, el análisis de las comunicaciones pone en duda la objetividad de algunos de los informes periciales elaborados tras la tragedia. “En principio se ha ocultado información al fiscal y se ha brindado un panorama que estaba lejos de ser lo que corresponde a una pericia en términos de objetividad”, sostuvo.
El abogado señaló además que se investiga si algunos de los profesionales que intervinieron en los primeros informes tenían vínculos previos con integrantes del club. “Lo que se está juzgando es si esa opinión fue emitida por algún tipo de influencia, promesa, circunstancia de amistad o alguna otra cuestión que vulnera toda imparcialidad que debe tener un perito”, expresó.
Mazza confirmó que parte de las conversaciones extraídas de los dispositivos son “realmente claras y explícitas” y que evidenciarían que “no se dijo todo lo que se tenía que decir o se agregaron cosas que no debieron agregarse”.
La causa por presunto encubrimiento continúa avanzando y este martes se realizará en la sede de la Policía Federal de Mar del Plata la apertura de otros teléfonos celulares cuyos propietarios no habían aportado las claves de acceso. Entre los dispositivos que aún restan ser analizados, Mazza mencionó los correspondientes a Faure, el perito Vera y Tomasini, integrante de la comisión directiva del club.
El esposo de una de las víctimas reconoció el impacto emocional que le provocó el contenido de algunas de las conversaciones. “Hubo un momento donde me hizo muy mal contextualizar lo que pasábamos nosotros como víctimas y yo concurriendo a un cementerio, haciendo trámites que nunca hubiese pensado, mientras esta gente hablaba y brindaba a la distancia y hacía comentarios verdaderamente banales”, manifestó.
Pese al dolor, destacó el trabajo realizado por la DDI durante los extensos procedimientos de extracción de información. “Con poca capacidad técnica, pero con una voluntad muy importante, pudieron llevar adelante una tarea que no era sencilla”, remarcó.
Finalmente, Mazza sostuvo que espera que las nuevas evidencias permitan avanzar hacia eventuales imputaciones. “Espero que se siga produciendo la prueba que haga falta y que se llegue a la imputación de quien tenga que ser imputado por el encubrimiento y/o el falso testimonio”, afirmó, y dejó una frase que resume la postura de los familiares: “Nadie oculta un acto que no tiene reproche. Nadie oculta un acto que no es un ilícito”.
La investigación por la tragedia de Bahiense del Norte y la causa paralela por presunto encubrimiento continúan abiertas, mientras los familiares de las 13 víctimas fatales reclaman que la Justicia acelere los tiempos y determine las responsabilidades correspondientes.
