Tras la derrota de la Selección Argentina en la final del Mundial, muchos hinchas experimentan una sensación de vacío luego de varias semanas de emoción y expectativa. En ese contexto, el psicólogo Carlos Graiño analizó cómo impacta el cierre del torneo en el estado de ánimo colectivo y sostuvo que el desafío ahora es procesar la frustración sin perder de vista todo lo conseguido. “La mejor manera es celebrando el esfuerzo“, afirmó, al remarcar que tanto los jugadores como el cuerpo técnico y los hinchas realizaron un recorrido que merece ser reconocido más allá del resultado final.
Graiño explicó que la baja anímica que suele aparecer después de un evento tan movilizante forma parte de un proceso natural. “Vamos a estar tristes unos días porque veníamos de una gran euforia, pero hay que superarla. La vida también es esto”, señaló en Siete Mundo. Para ejemplificarlo, comparó la situación con la de un estudiante que no aprueba un examen después de haberse preparado durante mucho tiempo: “No por eso va a abandonar la carrera. Hay que celebrar el esfuerzo, aprender y seguir adelante”.
El especialista también cuestionó la idea de que solo el primer puesto tiene valor. “De 48 equipos, quedar segundos es un éxito, no un fracaso”, remarcó. En ese sentido, consideró que la sociedad suele caer en una mirada excesivamente exitista que impide disfrutar de los logros alcanzados. “Si no estamos en el primer lugar parece que todo está mal, y no es así. La autoexigencia extrema nos lleva a no disfrutar la vida”, advirtió.
Para Graiño, uno de los aspectos más importantes que dejó este Mundial fue el ejemplo transmitido por el plantel argentino. “Los chicos tienen que quedarse con que el esfuerzo permite lograr cosas. Llegar a una final y terminar segundos entre 48 selecciones es un gran logro”, expresó. Además, valoró que, tras la tristeza inicial, muchos argentinos salieran a las calles a agradecer el desempeño del equipo. “Ellos lo merecen porque nos transmitieron justamente eso: compromiso, trabajo y perseverancia”.
El psicólogo, quien además es veterano continental de Malvinas, reconoció que el triunfo frente a Inglaterra tuvo una carga emocional especial y aseguró que continuará siendo recordado por mucho tiempo. Finalmente, sostuvo que el descenso de la adrenalina luego de una competencia de esta magnitud también explica el cansancio emocional de estos días. “Estar un poquito tristes no está mal desde el punto de vista de la salud mental. Tenemos que acostumbrarnos a que no siempre se gana y entender que, en este caso, el esfuerzo también fue un triunfo”, concluyó.