El Observatorio Empresario de la Corporación del Comercio, Industria y Servicios de Bahía Blanca (CCIS) dio a conocer su informe correspondiente a julio de 2026, elaborado sobre datos relevados durante los primeros doce días del mes, que refleja una leve recuperación del clima empresarial durante junio. Si bien el indicador mostró una mejora respecto de mayo, el estudio advierte que la actividad comercial continúa atravesando un contexto de estancamiento, con ventas sin crecimiento, alta incertidumbre y cautela entre los empresarios.
Según el relevamiento, el balance de la situación general de las empresas locales pasó de 46,4 a 54 puntos, ubicándose nuevamente en terreno positivo. Sin embargo, el informe aclara que el 56% de las firmas consultadas no registró cambios respecto del mes anterior y que la recuperación se mide frente a un mayo particularmente negativo.
En la comparación interanual, el panorama continúa siendo desfavorable. Aunque el indicador mostró un repunte, el saldo sigue siendo negativo y evidencia que la actividad comercial local mantiene una tendencia de retroceso que se prolonga desde hace más de un año.
Respecto del desempeño comercial, el volumen promedio de ventas de junio no registró variaciones ni frente a mayo ni en comparación con junio de 2025. El trimestre cerró con una caída promedio del 1% respecto del mismo período del año pasado.
A pesar de ello, el estudio detectó una mejora leve en la concurrencia de público a los comercios y una intención de compra más firme, con un mayor porcentaje de clientes que finalmente concretó adquisiciones.
Entre los factores que condicionaron la actividad durante junio, el Observatorio menciona la menor cantidad de días hábiles de venta respecto de mayo, la necesidad de muchas empresas de preservar liquidez para afrontar el pago del medio aguinaldo, la paralización de la obra pública, la falta de crédito para el sector de materiales de construcción y la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos medios, que limitó el impacto comercial del Día del Padre.
El informe también pone el foco en las dificultades que enfrentan las empresas para planificar su actividad. Nueve de cada diez empresarios manifestaron no tener definida una estrategia respecto de las compras de mercadería, mientras que el 82% expresó dudas sobre la conveniencia de otorgar financiamiento a sus clientes debido a la falta de liquidez y al riesgo de morosidad.
En contraste con ese escenario, se mantiene el interés por invertir en los propios negocios. El 41% de las empresas considera que es un buen momento para realizar inversiones en su actividad, aunque disminuyó el entusiasmo por iniciar nuevos emprendimientos.
Las expectativas para el próximo año también mostraron una recuperación respecto de mayo. El optimismo es mayor cuando los empresarios analizan el futuro de sus propias empresas que cuando evalúan la evolución de la economía bahiense, donde continúa predominando la percepción de estancamiento.
Como posibles motores de recuperación, el Observatorio identifica las inversiones previstas en la zona portuaria, una eventual mejora del poder adquisitivo, la expansión del crédito, la incorporación de nuevas tecnologías y el desarrollo de canales digitales de comercialización. Al mismo tiempo, advierte que la prolongación del estancamiento del consumo, la competencia de productos importados, el aumento de costos y las dificultades de cobro aparecen entre los principales riesgos para los próximos meses.