Un relevamiento de la Corporación del Comercio, Industria y Servicios de Bahía Blanca indicó que la situación empresarial mejoró levemente respecto de mayo, pero las ventas siguen sin recuperarse y la mayoría de los empresarios percibe un retroceso de la economía local.
El clima empresarial de Bahía Blanca registró en junio una mejora leve en comparación con mayo, lo que interrumpió la tendencia descendente observada desde marzo, aunque el escenario general continúa siendo complejo. Así lo señaló el informe de julio de 2026 del Observatorio Empresario de la Corporación del Comercio, Industria y Servicios (CCIS), elaborado sobre una muestra de empresas locales, y a las que tuvo acceso CanalSiete
Según el estudio, el indicador de situación general de las empresas pasó de 46,4 a 54 puntos y volvió a ubicarse en terreno positivo. Sin embargo, el 56% de las firmas consultadas afirmó que su situación no mostró cambios respecto del mes anterior, mientras que un 25,9% señaló mejoras y un 18,5% indicó un deterioro.
La comparación interanual sigue mostrando un panorama desfavorable. El 48,1% de las empresas aseguró estar peor que en junio de 2025 y solo el 11,1% dijo haber mejorado, por lo que el balance continúa siendo negativo pese al repunte del indicador.
En cuanto a la economía de la ciudad, el informe destacó que se consolidó la percepción de estancamiento. El 87% de los empresarios consideró que la situación económica local retrocedió respecto de un año atrás, un nivel comparable al registrado en períodos de alta incertidumbre económica.
Las ventas no mostraron recuperación. El volumen físico comercial de junio se mantuvo prácticamente igual al de mayo y también al de junio del año pasado. El promedio del trimestre cerró con una caída del 1% interanual.

Pese a ello, el relevamiento detectó una mejora moderada en la concurrencia de público a los locales y una intención de compra más firme. El índice de intención de compra aumentó de 67 a 76 puntos, lo que indica que una mayor proporción de clientes terminó concretando compras.
Entre los factores que afectaron la actividad comercial, los empresarios mencionaron la menor cantidad de días hábiles de venta en junio, la necesidad de preservar liquidez para el pago del aguinaldo, el freno de la obra pública, la falta de crédito para materiales de construcción y el bajo poder adquisitivo de los ingresos medios, que limitó el impacto del Día del Padre.
El informe también reveló un elevado nivel de incertidumbre en la gestión cotidiana. Nueve de cada diez empresarios dijeron no tener claro si conviene aumentar o reducir stocks de mercadería, mientras que el 82% manifestó dudas sobre otorgar más crédito a los clientes debido a problemas de liquidez y riesgo de morosidad.
Aun así, se mantiene el interés por invertir en el negocio propio. El 41% consideró que es un buen momento para realizar inversiones en su empresa, aunque solo el 24% mostró disposición a iniciar nuevos emprendimientos.

Las expectativas a mediano plazo mejoraron respecto de mayo. El 56% de los encuestados espera que su empresa esté mejor dentro de un año, y el mismo porcentaje prevé una mejora para la economía local, aunque el optimismo es más marcado cuando se refiere al desempeño del propio negocio.
El Observatorio concluyó que el balance general de junio puede calificarse como “regular, con leve señal positiva”, ya que la mejora observada no alcanza todavía para revertir el escenario de estancamiento que caracteriza a la economía bahiense.