Bahía

Abandonada en un basural tras tener cachorros, Pipi busca una familia que le dé una segunda oportunidad

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Pipi fue encontrada en un basural, donde llevaba varios días abandonada y sin acceso a comida ni agua. Según pudieron reconstruir las proteccionistas a partir del relato de vecinos, la perra tenía dueño, había tenido cachorros y posteriormente fue dejada en el lugar. Jimena fue quien participó del rescate y, junto con Natalia, veterinaria y proteccionista, ahora buscan un hogar de tránsito que pueda acompañarla durante su recuperación.

Cuando fue encontrada, Pipi estaba asustada y reaccionaba con agresividad ante quienes intentaban acercarse. Sin embargo, a medida que comenzó a recibir comida y atención, su comportamiento cambió. Jimena contó que, después de varios intentos, pudieron sacarla del basural y comprobaron que se trataba de una perra afectuosa.

Los vecinos también aportaron información sobre su antiguo dueño e incluso dieron a conocer su identidad y domicilio. Sin embargo, las rescatistas decidieron no devolverla con quien había sido responsable de su abandono. “No creemos que si alguien toma esa decisión, volver a vincular a un animal con alguien que ya lo hizo, lo puede volver a hacer”, explicó Jimena.

Natalia, veterinaria y proteccionista, detalló que Pipi llegó en malas condiciones de salud. Estaba deshidratada, tenía un cuadro activo de sarna y presentaba un gran temor. Además, todavía tenía las mamas cargadas de leche, lo que indica que había amamantado a sus cachorros hasta poco antes de ser abandonada.

Los cachorros nunca fueron encontrados. Las rescatistas desconocen qué ocurrió con ellos y, ante esa situación, concentraron los esfuerzos en recuperar a Pipi y brindarle la atención veterinaria necesaria. También recibió el denominado “baño de la dignidad”, una de las primeras intervenciones que realizan cuando rescatan animales en condiciones de abandono.

Ahora el principal desafío es conseguir un lugar de tránsito. Natalia explicó que esa suele ser una de las mayores dificultades después de un rescate, ya que las proteccionistas tienen sus propios animales y muchos casos a su alrededor. Por eso, buscan personas que puedan alojar temporalmente a Pipi durante el proceso de recuperación.

La ayuda no implica hacerse cargo de los gastos veterinarios. Las rescatistas se responsabilizan por su cuidado y por la asistencia médica necesaria. Lo que necesitan es un espacio donde Pipi pueda permanecer hasta recuperarse.

El objetivo es completar las distintas etapas de su recuperación. “Se va a recuperar y después de eso la vamos a castrar y después de eso le vamos a buscar una familia, en ese orden”, explicó Natalia.

Pipi necesita ahora una oportunidad para dejar atrás el abandono y comenzar una nueva etapa. El primer paso es conseguir una familia de tránsito que le permita recuperarse en un entorno seguro y, posteriormente, encontrar un hogar definitivo.

Esta entrada ha sido publicada el 14 de agosto, 2026 18:00

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