Fabián Vogel, vecino de Monteagudo al 700, denunció que desde hace casi un mes no puede sacar su vehículo del garaje debido a una obra de ABSA que quedó sin finalizar frente a su vivienda.
Según relató, la empresa intervino el lugar para reparar un caño de aproximadamente dos metros. Durante los trabajos se realizó una excavación frente al garaje y, luego de que una parte del sector se desmoronara, personal de ABSA regresó al lugar.
Vogel explicó que los trabajadores le pidieron que retirara la camioneta porque la obra iba a demandar varios días. Sin embargo, después de aquella intervención no volvieron a trabajar en el lugar. “Nunca, nunca más. Por eso estoy reclamando”, afirmó el vecino.
El hombre señaló que entiende que una reparación pueda demorar algunos días, pero cuestionó que la situación se extienda durante casi un mes. “Yo te puedo entender dos, tres días que puedan demorar en arreglar esto, pero yo no puedo dejar mi vehículo en la calle un mes”, sostuvo.
La situación también le generó inconvenientes al intentar mover el vehículo. “Intenté entrarlo y sacarlo y lo rayé”, contó Vogel, quien agregó que deberá afrontar el costo de la reparación.
El vecino también planteó dificultades para movilizarse y ante una eventual emergencia. “¿Quién me va a hacer? ¿Quién se hace cargo de pagarme los Uber y las tarjetas de SUBE?”, cuestionó. Además, expresó su preocupación ante la posibilidad de que él o su esposa necesiten atención médica y no puedan retirar el vehículo del garaje.
Vogel también remarcó que se trata de una calle angosta y con movimiento de motos, bicicletas y estudiantes que circulan hacia una escuela de la zona. Según relató, durante los primeros días de la intervención también hubo inconvenientes vinculados al olor y al servicio de agua.
“No es que ustedes lo verán bien clarito, que esto está bien enfrente de mi garage”, señaló el vecino, quien consideró que la situación es “engorrosa”, “preocupante” e “irresponsable”.
Finalmente, Vogel explicó que no realizó un reclamo formal ante ABSA porque considera que la reparación corresponde a la empresa. “Si fueran responsables con sus trabajos, esto no estaría pasando”, sostuvo. Según contó, los propios trabajadores le habían indicado que la reparación no era un trabajo complejo y estimó que podría haberse resuelto en pocos días.
