un grupo de familias reclama por la reducción de los montos que IOMA paga a los acompañantes terapéuticos, a partir de la resolución 2047/2026, implementada el 9 de septiembre. Verónica Vitali, madre de un chico que necesita este tipo de asistencia, explicó que la medida modificó autorizaciones que habían sido otorgadas para todo el año y que también alcanzó facturas que ya habían sido presentadas para su cobro.
“Estamos acá reclamando por la resolución nueva que implementó IOMA el 9 de septiembre, que es la 2047 de este año, el 2026. Reducir los montos por las prestaciones de las actas de todos los acompañantes que estaban autorizadas desde principio de año hasta diciembre. Esas actas las eliminaron del sistema”, sostuvo Vitali.
Según relató, las autorizaciones contemplaban un valor de $17.000 por hora para el acompañamiento terapéutico. Sin embargo, IOMA habría eliminado esas autorizaciones y las facturas que ya habían sido presentadas, para reemplazarlas por nuevas actas con montos inferiores.
“Las facturas que presentaron las eliminaron. Ya estaban autorizadas para el cobro, las eliminaron. Todavía nos deben mayo, junio, julio, agosto, estamos en septiembre”, señaló la mujer.
Vitali explicó que, en su caso, el acompañamiento que estaba previsto por un monto de alrededor de $1,5 millones mensuales pasaría a representar unos $500.000, según las nuevas autorizaciones. “Mi acompañante en vez de cobrar 1 millón y medio va a pasar a cobrar 500.000 pesos, mes de mayo”, afirmó.
La situación, de acuerdo con su relato, afecta particularmente a acompañantes terapéuticos que cuentan con amparos judiciales. “Esto se aplicó para los acompañantes que tienen amparo, es decir, se hizo para todos aquellos que tenían amparo”, explicó.
La modificación también generó dificultades para quienes ya llevan meses esperando cobrar. “Los acompañantes que hace dos meses que no reciben un sueldo y que aún les adeudan mayo, van a tener que seguir esperando que esto lo resuelva judicialmente”, sostuvo Vitali, quien señaló que recurrir a la Justicia implica tiempo y dinero para las familias.
En Bahía Blanca, indicó, inicialmente eran alrededor de 40 los acompañantes que habían advertido reducciones en sus prestaciones. Actualmente, 14 familias participan del reclamo. “De esas familias, algunas acompañantes ya dejaron de prestar el servicio. En mi caso hay reducción horaria y estamos todos tratando de acomodar esto de alguna manera”, explicó.
La reducción horaria también impacta directamente en la organización laboral de las familias. Vitali señaló que el acompañamiento de su hijo se realiza durante el turno tarde, el mismo horario en el que ella trabaja. “En este momento se ve comprometido mi trabajo, que es lo que hace que yo tenga una obra social y que mi hijo tenga la medicación que lo sostiene con vida”, afirmó.
La madre sostuvo que la situación genera preocupación entre las familias que dependen de estas prestaciones. “Es súper complejo para todas las familias. Estamos atravesando un momento de crisis súper importante”, expresó.
Finalmente, Vitali advirtió que la problemática también alcanza a quienes no cuentan con una medida judicial. “Los que no tienen amparo están en una situación similar o peor. Los que no tienen amparo cobran eso, 6.000 pesos la hora y laburan por esa plata”, concluyó.
