El Senado aprobó y convertió en ley el proyecto para readecuar el régimen de zona fría, que subsidia el precio del gas para los habitantes de localidades donde se registran bajas temperaturas. El oficialismo logrará asi acotar el alcance de esa subvención. De esta manera, 1,6 millones de usuarios de más de 90 municipios perderán el beneficio.
El régimen de subsidios a las tarifas de gas en zonas frías fue creado en 2002 a través de la Ley 25.565. Contemplaba descuentos en las tarifas del gas para los usuarios de la región patagónica, la Puna y el departamento Malargüe, en Mendoza. En 2021, a través de la Ley 27.637, se amplió el alcance de la asistencia estatal a nuevas subzonas —incluidos 90 municipios de la provincia de Buenos Aires; Córdoba y Santa Fe—.
Los cambios:
Uno de los ejes centrales del proyecto oficiales la revisión del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas.
Es un fideicomiso, creado por la ley 25.565 en 2002 para financiar cuadros tarifarios diferenciales para los servicios de gas natural por redes, gas propano indiluido por redes y la venta de garrafas o gas licuado de petróleo (GNL) en las regiones Patagónica, Puna y Malargüe.
El proyecto aprobado por el Senado mantiene el recargo de hasta 7,5% que pagan todos los usuarios del sistema sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), aunque el Gobierno reconoce que ese valor “no alcanza para pagar todo el subsidio correspondiente al Régimen de Zona Fría” y que requieren fondos adicionales del Tesoro Nacional.
Así, los hogares de las zonas ampliadas en 2021 solo recibirán un descuento adicional “por zona fría” si están inscriptos en el esquema Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que cubre entre el 30% y el 50% de la tarifa de gas durante los meses de bajas temperaturas.
La secretaria de Energía, María Carmen Tettamantti, estimó que 1,6 millones de usuarios perderán ese subsidio. Otra modificación clave es que la asistencia estatal se calculará sobre el precio del gas y no sobre el total de la tarifa.
Según el texto, la compensación se pagará directamente a los proveedores, excluyendo a distribuidoras y subdistribuidoras de la cadena de cobros “eliminando el desacople entre la base de recaudación del Fondo y la obligación de pago”.
La pérdida del beneficio se verá reflejado en el monto de la factura. En Bahía Blanca, por ejemplo, un usuario con un consumo promedio de 118 metros cúbicos mensuales pasaría de pagar $19.945 a $39.890, según estimó un reporte de IERAL. Para los hogares de dicha ciudad que califiquen para el subsidio focalizado, el aumento previsto sería del 22%.
Energía estimó que quienes pierdan el beneficio en las zonas templadas afrontarán aumentos promedio de $15.000 mensuales.