
El fútbol argentino despidió a Ceferino Tomás Abel Díaz, uno de los grandes protagonistas del ascenso de Olimpo a la Primera División en 2001. La noticia de su muerte, a los 53 años, fue confirmada por el club de Bahía Blanca y generó una fuerte repercusión entre los hinchas aurinegros y en todo el ambiente del ascenso.
Nacido en Juan N. Fernández, partido de Necochea, Díaz se destacó como volante central por su personalidad, despliegue y fortaleza física. Su carrera estuvo marcada por el paso por varios clubes del ascenso, pero su etapa más recordada fue en Olimpo, donde se convirtió en referente y figura.
El 27 de diciembre de 2001, Díaz integró el equipo dirigido por Gustavo Alfaro que logró el primer ascenso de Olimpo a la máxima categoría. En la final ante Instituto, el equipo bahiense goleó 4-0 y el mediocampista fue protagonista absoluto: marcó dos de los goles en una jornada que quedó grabada en la memoria de los hinchas.
Alfaro lo definía como un volante “todoterreno”, una etiqueta que resumía el estilo de juego de Díaz y su importancia en aquella campaña inolvidable.
A lo largo de más de veinte años como profesional, Díaz vistió las camisetas de Huracán de Tres Arroyos, Almirante Brown de Arrecifes, Cipolletti, Quilmes, Argentinos Juniors, Unión de Santa Fe, Deportivo Quito de Ecuador y Guillermo Brown de Puerto Madryn, entre otros equipos.
Sus primeros pasos los dio en Defensores de Juan N. Fernández y también jugó en Jorge Newbery de Lobería. En 1993, integró el plantel que cortó una sequía de 25 años y conquistó la Liga Necochea, un logro que impulsó su carrera profesional.
Esta entrada ha sido publicada el 24 de julio, 2026 14:04
Deja un Comentario