Luego de la final del Mundial, Dibu Martínez comenzó su descanso en su casa en Sierra de los Padres junto a su familia. Este martes vivió un inesperado momento: sufrió un problema con su camioneta y tuvo que ser asistido por dos vecinos de la zona. Sin embargo, un detalle en el video del rescate no pasó desapercibido para los fanáticos y generó un gran impacto.
En las imágenes se pudo ver la mano derecha del arquero campeón del mundo y se vio por primera vez el dedo en el que sufrió la fractura que lo tuvo a maltraer durante la Copa del Mundo.
En la final de la Europa League disputada en mayo, el arquero se fracturó el dedo anular de su mano derecha, jugó igual y decidió no operarse para estar en el Mundial. Sin embargo, las consecuencias de esta decisión quedaron a la vista: incluso en las últimas horas se vio su dedo muy hinchado, lastimado y deformado. Además, ni siquiera lo pudo apoyar.
Este detalle no pasó desapercibido y generó una gran repercusión para los fanáticos, que en su mayoría destacaron el gesto que tuvo el arquero para poder jugar con la Selección.
El incidente que tuvo el Dibu Martínez en Sierra de los Padres
Las intensas lluvias habían dejado los caminos prácticamente intransitables y dos camionetas habían quedado completamente enterradas en el barro. Una de ellas era la del arquero de la Selección argentina y del Aston Villa, que había intentado ayudar a un amigo, pero terminó encajado en el mismo lugar.

Quedó atrapado en el barro y unos vecinos lo rescataron: el inesperado gesto del Dibu Martínez que emocionó a todos. (Video: info7600mdp/Instagram)
“Salimos en moto porque había llovido mucho y los caminos estaban intransitables. Más o menos me imaginaba por dónde era, pero no estaba seguro. De repente vimos dos camionetas y una figura enorme. Mi hijo me dijo: ‘Ese es el Dibu, papá’. No lo podía creer”, recordó Leonardo Albarracín, uno de los hombres que asistió al arquero, en diálogo con La Capital.
Padre e hijo se acercaron con cautela para saludar al campeón del mundo. Martínez los recibió con una sonrisa y les explicó el problema que tenía. En medio del barro, la ayuda apareció de la manera más inesperada.
Leonardo llevaba una navaja que resultó fundamental para cortar los nudos de las lingas con las que intentaban sacar las camionetas. Sin dudarlo, se arrodilló sobre el barro para colaborar mientras conversaba con el arquero.
“La calidad humana del Dibu es impresionante. No hablamos del Mundial ni de fútbol. Fue una charla común, como si nos conociéramos desde hacía mucho tiempo”, contó.
Más de tres horas para sacar las camionetas
Albarracín llamó a su esposa para que acercara una pala y otra linga, mientras su otro hijo también se sumó a la tarea. Incluso Martínez fue hasta su casa para buscar un pequeño tractor que terminó siendo clave para destrabar la situación.
Después de más de tres horas de trabajo, lograron sacar las dos camionetas y el arquero no ocultó su agradecimiento.
“Antes de irse nos dio las gracias de todas las formas posibles y nos dijo que lo habíamos salvado. Imaginate lo que significa escuchar eso de alguien que nos dio tantas alegrías a todos los argentinos”, recordó Leonardo.

Cuando el problema ya estaba resuelto, llegó el momento más emotivo de la jornada. Albarracín había llevado una camiseta de la Selección, un póster con la histórica atajada a Randal Kolo Muani en la final del Mundial de Qatar y varios fibrones con la esperanza de conseguir una firma.
Martínez accedió a firmar todos los recuerdos y, antes de despedirse, sorprendió a la familia con un gesto que nadie esperaba.
“Cuando ya se iba, frenó, se sacó el camperón oficial de la Selección y me lo regaló. Ahí no pude contenerme. Me largué a llorar. Fue un momento inolvidable”, reveló.