Lionel Messi abrió su corazón y compartió cómo lo afectó la enfermedad de su papá durante el último Mundial. El capitán de la Selección argentina reveló que, a pesar de los pedidos de su padre para que jugara el torneo, días antes del inicio fue cuando empeoró su salud. Por primera vez, su papá no iba a estar presente en un campeonato, aunque su mamá le aseguraba que se recuperaría y podría viajar.
Messi relató que, después de cada partido, esperaba el mensaje de su papá y sentía su ausencia. “Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad”, confesó. A pesar de todo, su objetivo era llegar lo más lejos posible en el torneo, para darle tiempo a su papá de recuperarse y que pudiera ver algún partido en vivo.
El deseo de llegar a la final y el esfuerzo físico
El astro argentino contó que soñaba con llegar a la final para que su papá pudiera viajar y estar presente. Sin embargo, aunque el equipo alcanzó el partido decisivo, su papá no pudo estar en la tribuna. “Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien”, expresó Messi sobre el esfuerzo que hizo durante el torneo.
Al regresar, Messi recordó que su papá pensaba que la Selección había perdido la final por penales. No pudieron hablar de lo que había pasado ni disfrutar de la experiencia. “No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido”, relató el capitán.
Finalmente, Messi reconoció que, una vez más, su papá tenía razón: “Tenía que estar y jugarlo”.