Olimpo se quedó con el clásico bahiense al vencer 2-0 a Villa Mitre, en un partido que tuvo como protagonista al delantero Marcelo Olivera, quien volvió a ser determinante para el Aurinegro y celebró una victoria que, según reconoció, tuvo un sabor especial por tratarse del clásico.
“La verdad que una alegría tremenda en lo personal, muy feliz porque la peleé muchísimo”, expresó Olivera tras el partido. El delantero recordó que durante el comienzo del proceso no tenía demasiadas oportunidades, pero sostuvo el esfuerzo hasta encontrar su momento. “Al principio no me estaba tocando y yo seguí trabajando y sabía que el momento iba a llegar y hoy se está dando”, contó.
Más allá de su situación personal, Olivera puso el foco en el grupo y en el trabajo realizado durante las últimas semanas. “Estoy más feliz por el grupo porque se merece, porque se trabaja día a día, semana a semana, a pesar de las críticas, estamos ahí al pie del cañón y la verdad que este grupo se merecía”, afirmó.
El triunfo tuvo además un valor especial por tratarse de uno de los partidos más esperados del fútbol de Bahía Blanca. Si bien el delantero remarcó que Olimpo afronta cada encuentro como una final, reconoció que el clásico tiene un condimento diferente. “Nosotros todos los partidos los tomamos de la misma manera, son todas finales a partir de ahora, pero todos saben que el clásico tiene un sabor mucho más lindo”, sostuvo.
Olivera también habló desde la emoción después de la victoria y agradeció el acompañamiento recibido durante este tramo de la temporada. “Estoy recontra feliz, no tengo palabras”, manifestó, antes de destacar su fe: “Toda la gloria es para Dios. Le vengo pidiendo y me viene respondiendo”.
Con el clásico en el bolsillo, Olimpo mantiene firme el objetivo de pelear por el ascenso. Olivera evitó adelantarse y planteó una consigna clara para lo que viene: “Es paso a paso. Nuestro objetivo principal es ese. No hay otro”. Y agregó: “Son todas finales y tenemos que ir pasito a pasito”.
Antes de cerrar, el delantero tuvo un mensaje especial para quienes lo acompañan fuera de la cancha. “Déjame mandarle un saludo a mi novia que me hace el aguante desde siempre, está siempre en la mala y ahora en las buenas hay que disfrutar”, dijo Olivera, quien también saludó a su familia.
El clásico fue aurinegro y Olimpo sumó una victoria que puede ser importante en su camino hacia el objetivo que el plantel tiene entre ceja y ceja: pelear por el ascenso.
