Cuatro empresas presentaron el 5 de febrero sus propuestas económicas en la licitación convocada por el Banco de la Nación Argentina para ejecutar la última etapa de restauración del Banco de Bahía Blanca, ubicado en la esquina de Estomba y Moreno, dañado por un incendio ocurrido el 28 de julio de 2018, con un plazo de obra de 540 días y el objetivo de devolver su funcionamiento pleno.

Entre las oferentes se encuentran dos firmas locales, Probras y Galak-Wasserman, además de una empresa de La Plata y otra de Bolívar. Las compañías de la ciudad ya participaron en etapas previas de recuperación del inmueble.

Si bien el proceso no contaba con un presupuesto oficial definido, fuentes cercanas a la entidad estimaban inicialmente un monto cercano a los 3.500 millones de pesos. Sin embargo, distintos factores modificaron esas previsiones, entre ellos ciertas imprecisiones del pliego en relación con las tareas a realizar, lo que derivó en evaluaciones dispares por parte de los participantes.
A esto se sumaron la complejidad artesanal de algunos trabajos y la posibilidad de percibir anticipos financieros, lo que generó una brecha entre las propuestas. Finalmente, las ofertas oscilaron entre los 4.000 y 6.000 millones de pesos, más IVA. Actualmente, la entidad bancaria analiza las propuestas, considerando también la experiencia previa de las empresas en obras de características similares.

El pliego vuelve a resaltar el valor patrimonial del edificio, al que define como “parte esencial de la memoria de los vecinos”, y establece que los trabajos deberán ejecutarse “a ritmo firme y sostenido”.
La obra contempla la finalización de todas las tareas pendientes, incluyendo instalaciones y terminaciones, y se desarrollará en tres etapas con entregas parciales. La primera está prevista para los 270 días y permitirá que el Banco de Bahía Blanca retome su actividad en el edificio. De cumplirse los plazos administrativos, la adjudicataria comenzaría los trabajos a mediados de este año y la entidad podría volver a operar en el lugar a comienzos de 2027.
La segunda etapa se completaría a mediados de ese año, con la terminación del primer piso, mientras que la recepción final de la obra está prevista para fines de 2027. Según el pliego, el estado de conservación interior es heterogéneo.

“Hay áreas con necesidad de reconstrucción, como el cielorraso abovedado y la estructura del vitral, y otras que requieren un restauro complejo, como el frente de los ascensores, algunos cielorrasos y muros”, se agregó.
Durante la ejecución, el contratista deberá proteger pisos, umbrales, solías, alféizares, columnas, capiteles y carpinterías. Además, cada pieza original desmontada deberá ser identificada y depositada en un sitio predeterminado.
Las tareas incluyen completar las instalaciones eléctricas, telefónicas, sanitarias, de datos y de seguridad, así como el retiro de los pisos existentes y la colocación de 3.600 metros cuadrados de mosaico semipulido blanco natural.
También se reconstruirá el cielorraso abovedado del hall principal, ubicado a 22 metros de altura, lo que demandará un importante montaje de andamios y un trabajo de alto nivel artesanal.
Otra intervención relevante será la ejecución de la estructura metálica que sostendrá el nuevo vitral, tomando como referencia la existente en el Palacio Libertad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Dicha estructura deberá asegurar rigidez, estabilidad y correcta alineación.
Previo a la colocación definitiva del vitral, se instalará una lona microperforada con el diseño surgido de un concurso, que permitirá evaluar colores y comportamiento frente a la luz solar. En forma complementaria, se cerrarán las ventanas del segundo piso con lonas impresas y se colocarán rejillas de ventilación en el perímetro superior de la cúpula.
Entre los trabajos especiales figura además la reconstrucción de las puertas del ascensor principal en el primer y segundo piso, piezas de alto valor patrimonial que serán restauradas respetando su diseño original.
Finalmente, se ejecutarán revestimientos en los sanitarios, la puesta en valor de las carpinterías, la instalación de iluminación de alta eficiencia y la pintura integral del edificio.