Comenzó la primera jornada del juicio oral y público contra Leandro Sebastián Torres, acusado por el femicidio de Clara Elizabeth Romero Candia, ocurrido el 14 de noviembre de 2023 en Pigüé. El debate se desarrolla en el Tribunal en lo Criminal N° 2 y está a cargo de la acusación el fiscal Dr. Jorge Viego.
“Arrancamos hoy la primera jornada de debate. Tenemos previsto nueve o diez testigos para el día de hoy y mañana seguramente tres por videoconferencia”, detalló Viego al inicio del proceso, y explicó que algunos declararán bajo esa modalidad debido a que se trabajó en el Conurbano para concretar la detención del imputado.
Torres llega a juicio acusado de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, una figura que contempla la pena de prisión perpetua. Según explicó el fiscal, el acusado fue detenido luego de varios días en los que no se lograba dar con su paradero. “Había abandonado incluso su lugar de trabajo. Trabajaba en una agencia de seguridad y prestaba servicios en un banco como adicional”, indicó, hasta que finalmente se concretó la aprehensión con base en la prueba ya recolectada.
En cuanto al sustento probatorio, Viego señaló que la causa cuenta con múltiples elementos además de los testimonios. Destacó la labor de Policía Científica en el lugar del hecho y el trabajo realizado en la autopsia. “Se logró colectar material genético que sirvió para una pericia de ADN que nos dio positivo para la presencia del ADN del imputado en las uñas de la víctima”, afirmó.
El fiscal también mencionó el análisis de cámaras de vigilancia —incluso privadas— que permitieron reconstruir movimientos clave. Según precisó, se registró el ingreso del imputado al departamento que alquilaba y su posterior salida. “Se pudo ver que entró con la ropa que después se encontró en la bañera del departamento y sale con al menos un pantalón distinto”, sostuvo. Además, remarcó que los horarios coinciden con el momento en que la víctima dejó de responder mensajes y que el teléfono del imputado tampoco registró actividad luego del horario estimado de muerte.
Respecto del vínculo entre ambos, Viego confirmó que eran pareja y describió una relación con idas y vueltas. Señaló que, conforme surge del análisis de telefonía, la víctima había manifestado su decisión de terminar la relación. “Ella claramente le decía que no quería seguir con la relación, que la tenía que aceptar, que no iba más la relación”, explicó.
De acuerdo con la investigación, el acusado se habría presentado en distintos lugares donde ella se encontraba, incluso en su ámbito laboral. El fiscal relató que una empleadora declaró que, al verlo ingresar al comercio, la joven expresó: “Me encontró”, y luego aclaró que se trataba de su expareja.
Consultado sobre eventuales antecedentes o denuncias previas, Viego indicó que el imputado no registraba antecedentes computables y que el arma utilizada no fue hallada. Sobre la intervención de organismos preventivos, explicó que consta en la causa que la víctima se acercó en una oportunidad a la comisaría de la mujer en Pigüé, donde realizó una consulta mínima sobre cómo proceder ante molestias telefónicas. Según relató el personal policial, no profundizó en la situación porque debía ir a trabajar.
El juicio continuará con la declaración de testigos y la incorporación de pruebas periciales, en un proceso que buscará determinar la responsabilidad penal del acusado en un caso que conmocionó a la comunidad de Pigüé y que vuelve a poner en el centro de la escena la problemática de la violencia de género.
