
Desde hoy y hasta el viernes se desarrolla en el Juzgado Correccional N.º 3 el juicio oral y público para determinar la responsabilidad de Ricardo Raúl Trobiani Rognoni, Marcela Elba Tourn y David Humberto Silva Esparza por las lesiones gravísimas que sufrió Jhonny Alfredo Zambrano Calderón en una obra en construcción ubicada en la primera cuadra de calle 19 de Mayo.
La investigación fue llevada adelante por la UFIJ N.º 1, a cargo del fiscal Cristian Aguilar, y se remonta al 24 de julio de 2019. Según explicó el propio fiscal, el trabajador había sido contratado para realizar tareas de albañilería, pero terminó desempeñando otra función al momento del accidente.
“El hecho data del año 2019. Un obrero, mientras desarrollaba tareas de albañilería, la persona que lo contrató le pide que colabore en la carga y descarga de material. Cuando va a colocar bolsas de yeso en el montacargas, se produce la caída. Él cae por el hueco con el montacargas, queda colgado en el primer piso y pierde su brazo”, detalló Aguilar.
De acuerdo a la acusación, Silva Esparza —empleador y uno de los imputados— le ordenó colaborar con esa tarea, pese a que no era la función para la que había sido contratado. En la causa también están imputados Trobiani Rognoni, señalado como dueño del edificio, y Tourn, quien se desempeñaba como responsable de seguridad e higiene.
El delito imputado es lesiones culposas, cuya pena en expectativa es de hasta tres años de prisión. “Más allá de que las lesiones son gravísimas, el delito es lesiones culposas”, precisó el fiscal.
Aguilar remarcó que el caso busca dejar un mensaje en materia de prevención. “Lo importante de estos juicios penales es mandar un mensaje respecto del cumplimiento de las medidas de seguridad. El cumplimiento puede evitar siniestros graves como este, no solamente lesiones, también la muerte de obreros”, señaló.
En cuanto a las causas del accidente, fue contundente: “Falló el montacargas. Se vino abajo porque falló el sistema de freno y no hubo revisión periódica ni mantenimiento”. También sostuvo que el trabajador no había recibido capacitación para esa tarea. “No fue capacitado para ese trabajo, no recibió las instrucciones de seguridad necesarias”, afirmó.
Tras el hecho, la obra no fue clausurada de manera definitiva. “La fiscalía no puede disponer la clausura definitiva. Eso pertenece a otras órbitas de control. Lo que hacemos es clausurar preventivamente para resguardar las medidas de seguridad”, explicó.
Las consecuencias para la víctima fueron severas y permanentes. “Perdió el brazo. Su oficio era de albañil y no pudo ejercer su profesión nunca más”, indicó Aguilar, quien además destacó que una eventual condena penal puede facilitar el camino a una reparación civil. “La importancia de la condena penal es que asegure la reparación en sede civil”, subrayó.
El juicio continuará hasta el viernes, cuando se prevé que finalice la etapa de producción de prueba y alegatos.
Esta entrada ha sido publicada el 23 de febrero, 2026 13:52
Deja un Comentario