
En medio del fuerte malestar de los usuarios por la reducción de frecuencias del transporte público, desde las empresas prestatarias salieron a explicar los motivos de la medida. Guillermo Martínez, contador y asesor de la empresa Rastreador Fournier, aseguró que la decisión responde a una situación económica crítica que, según afirmó, pone al sistema “al borde del colapso”.
“El sistema de transporte en Bahía Blanca está yendo al camino al colapso. Hoy no es sostenible”, sostuvo Martínez, al detallar que el costo por kilómetro recorrido asciende a 4.567 pesos, mientras que los ingresos alcanzan solo los 2.832 pesos, lo que genera un déficit de aproximadamente 1.700 pesos por kilómetro. “Ese déficit hoy está recayendo 100% sobre los operadores del servicio”, explicó.
El contador desglosó los principales costos del sistema y remarcó que “solo en personal hay 2.147 pesos y en combustible unos 900”, lo que ya supera los ingresos actuales. “Apenas alcanza para pagar sueldos y no llegamos a cubrir la totalidad del combustible”, agregó, graficando la delicada situación financiera.
Frente a este escenario, las empresas decidieron reducir las frecuencias en un 20% y limitar el servicio entre las 6:30 y las 20:30. Según Martínez, la medida busca “que el sistema dure más tiempo” y evitar una paralización total. “Estimamos que con esta medida vamos a tener un ahorro del 30% del déficit, aunque vamos a seguir teniendo un rojo importante”, indicó.
En relación a las posibles soluciones, el asesor señaló que el problema debe resolverse sobre los ingresos del sistema. “Hoy los operadores tienen dos fuentes: el boleto y las compensaciones. La discusión es cómo se cubren esos 1.700 pesos que faltan, si con tarifa, subsidios o una combinación de ambos”, planteó.
Martínez también reconoció que el aumento del boleto puede profundizar la caída de pasajeros. “Está ocurriendo un efecto sustitución: hay gente que deja el colectivo y busca otros medios. Y si el precio sube, esa tendencia se acentúa”, afirmó. En ese sentido, advirtió que el sistema está “definanciado” y que, sin decisiones de fondo, “cada vez más gente va a dejar de usar el servicio”.
Finalmente, remarcó que existe diálogo con el municipio, aunque sin definiciones concretas. “Hay mesa de discusión, pero falta la decisión final”, sostuvo, y agregó que la medida adoptada responde a una situación de emergencia: “Era esto o que el sistema colapse en el corto plazo”.
Esta entrada ha sido publicada el 20 de abril, 2026 14:33
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