Brian Cabrera tenía 18 años y fue asesinado a balazos este domingo a la madrugada durante el carnaval de Mercedes.
La familia y amigos del joven lo describen en las redes sociales como una gran persona “que no le hacía mal a nadie, un pibe bueno y sano”. Cabrera tenía dos sobrinos, de 5 y 2 años, con quienes compartía un vínculo muy cercano.
Tan solo un día antes del violento episodio, el joven se había juntado con sus amigos como hacía habitualmente y planeaba ir a arreglar su moto después de los corsos del fin de semana.
Sin embargo, en la madrugada del domingo, sobre la avenida 29, entre 24 y 22, Cabrera protagonizó una discusión con otras dos personas. El conflicto escaló en segundos, hasta el punto en el que uno de los involucrados sacó un arma y le disparó varias veces.
La víctima se desplomó en el piso luego de ser herido en la cabeza y en el pecho. Llegó de urgencia al hospital Blas Dubarry, en estado crítico, pero a pesar de los esfuerzos de los médicos por estabilizarlo sufrió dos paros cardiorrespiratorios y murió.
El brutal episodio fue presenciado por decenas de familias que celebraban el carnaval, e incluso registrado por las cámaras de seguridad que permitieron reconstruir los hechos e identificar a los agresores.

Ambos fueron detenidos e identificados como María Luján Auza, de 33 años, y Martín Ezequiel Auza, de 19, a quien se le secuestró el arma que habría sido utilizada en el ataque. La causa quedó a cargo de la UFI N°2 de Mercedes.
Carlos, el hermano de Brian, estaba presente en el corso y contó detalles del crimen, en diálogo con TN. “Empezó la pelea del otro lado, me empezaron a bardear y me pegaron entre todos. Los encaré y tiraron dos tiros al aire. Me trajeron para esta zona a las piñas y ahí saltó mi hermano”, relató.
Y contó: “Se pelearon y la mujer le pegó un tiro en la cabeza. El abuelo fue quien le dio a ella el fierro. Vi todo, cayó adelante mío”.
El hermano pidió justicia por Brian y expresó: “Me lo mataron ayer en este corso y yo quiero justicia, que paguen lo que tienen que pagar. Que se pudran en la cárcel. Tenía una vida por delante y se la arrebataron. Era mi único hermano varón”.
Fuente: TN