
El consumo de carne vacuna en Argentina ha experimentado un marcado declive en lo que va de 2026, alcanzando mínimos históricos no vistos en más de dos décadas. Según el informe más reciente de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el consumo per cápita cayó un 9,4% interanual en julio, descendiendo a 46,3 kilos por persona al año, perdiendo 4,8 kilos respecto al año anterior. Esta bajada coincide con una disminución del 12% en el abastecimiento interno durante los primeros siete meses del año.
La caída del consumo se comprende en un contexto de baja en la faena y demandantes externos más fuertes. La producción de carne se redujo marcadamente debido a una menor disponibilidad de ganado, pues la cantidad de cabezas procesadas por la industria frigorífica disminuyó un 9,8% en comparación con el año anterior. Este resultado refleja también una estrategia de retención de hembras, contexto que ha reducido aún más la disponibilidad de carne para el mercado interno.
De acuerdo con el estudio, aún con el retroceso del 17,8% en los números actuales en comparación con los máximos de 2023, los frigoríficos han experimentado una suba en el rendimiento por animal. A pesar de que se faenaron menos cabezas, el incremento en el peso promedio de los animales ganado permitió atenuar la caída en el volumen producido.
Mientras tanto, las exportaciones han aumentado significativamente, compensando de alguna manera la baja en el consumo interno. Entre enero y julio, los envíos externos alcanzaron 487.200 toneladas con un aumento interanual del 8,8%. Estados Unidos ha sido uno de los mercados más dinámicos en la demanda de carne argentina, incrementándose notablemente los envíos al mismo. En junio únicamente, se exportaron 54.294 toneladas peso producto, un 10,4% superior al mes anterior.
China, Estados Unidos e Israel son los principales destinos de las exportaciones argentinas, representando un significativo ingreso de divisas para el país, liderado por el gigante asiático. No obstante, la contracción del consumo interno representa un reto importante para la industria, demandando cambios estructurales y estrategias de mercado que buscan equilibrar la oferta y demanda local frente a un fuerte apetito internacional por la carne argentina.
Esta entrada ha sido publicada el 20 de agosto, 2026 09:00
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