
El intendente Hernán Arranz volvió a reclamar al Estado nacional la reparación integral del Faro Recalada a Bahía Blanca, uno de los íconos más representativos de la ciudad, ubicado a tres kilómetros al este del casco urbano. En diálogo con Canal Siete, el jefe comunal explicó el delicado estado de la estructura y confirmó que, una vez más, la obra no fue incluida en el presupuesto nacional, pese a las gestiones realizadas durante 2024 y 2025 ante el Servicio de Hidrografía Naval y la Armada Argentina.
“El faro está muy cerquita del mar y eso hace que tenga un estado complicado”, señaló Arranz, y aclaró que el problema excede largamente un simple mantenimiento: “Ya no es un repintado, un lijado y pintado solamente, sino que hay que reemplazar un montón de piezas. Para eso hay que fabricarlas”. Según detalló, ingenieros del área de Balizamiento realizaron un informe técnico interno que determinó la necesidad de un recambio estructural y un pintado total del faro. “Las piezas están contabilizadas, saben cuántas son, y también está previsto un repintado completo de la estructura”, explicó.
La inversión estimada ronda los 3 millones de dólares y debería ser afrontada por el Estado nacional. Sin embargo, Arranz confirmó que el proyecto volvió a quedar fuera de los números oficiales. “La mala noticia de todos los fines de año es que no estaba incluido en el presupuesto anual el arreglo de nuestro Faro Recalada”, lamentó, y añadió que recibió esa confirmación en contacto directo con el director de Hidrografía Naval y Balizamiento, Hernán Montero.
Consultado sobre la seguridad y el funcionamiento del faro, el intendente llevó tranquilidad respecto de su rol como ayuda a la navegación, aunque recordó que el acceso turístico está vedado desde hace más de dos décadas. “Hace más de 20 años que no se puede subir al faro por una cuestión de seguridad. Hubo un accidente con una guía municipal y, a partir de ahí, la Armada Argentina no dejó subir más hasta la cima”, relató. En ese marco, aclaró que el predio sigue abierto al público desde el exterior y que el Museo Naval funciona normalmente: “Se puede visitar todos los días, mirar la estructura desde abajo y contar su historia. Lo único suspendido es el ascenso”.
Arranz también repasó antecedentes de gestiones previas y cuestionó la falta de continuidad administrativa. Recordó que durante una visita del entonces ministro de Defensa Agustín Rossi se había avanzado en un expediente e incluso en instancias previas a la licitación. “Cuando estábamos avanzando muchísimo sobre el tema, vino el cambio de gobierno en 2023 y ese expediente se perdió. Quedó encajonado o archivado, no sé en qué estado estará”, afirmó. Frente a ese escenario, indicó que el Municipio volvió a iniciar gestiones con las nuevas autoridades, aunque el principal obstáculo sigue siendo presupuestario.
Sobre la posibilidad de ejecutar la obra por etapas, Arranz fue contundente: “No se puede etapabilizar. Las piezas hay que cambiarlas y automáticamente pintarlas, y no vas a pintar un porcentaje del faro. Por lo que me explicaron los ingenieros, hay que encarar la obra completa”.
Inaugurado el 1º de enero de 1906, el Faro Recalada a Bahía Blanca es el más alto de Sudamérica en estructura abierta, con 67 metros de altura, y fue clave para el desarrollo portuario de la región. Más de un siglo después, continúa operativo y bajo la órbita del Servicio de Hidrografía Naval. Para el intendente, su preservación es una deuda pendiente. “Es un símbolo de Monte Hermoso y también una estructura estratégica. Seguimos insistiendo para que se entienda la magnitud de lo que está en juego”, concluyó.
Esta entrada ha sido publicada el 20 de enero, 2026 17:41
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