En el Centro de Justicia Penal de Rosario comenzó el juicio a Miguel Alejandro Martínez, el panadero de 33 años acusado de matar a un compañero al arrojarle un balde de grasa hirviendo mientras dormía en la panadería donde ambos trabajaban.
El hecho ocurrió en la madrugada del 7 de diciembre de 2022, en la panadería “La Tradición”, ubicada en Santiago al 4700. De acuerdo a la reconstrucción, Martínez esperó a que la víctima, Sofiudin José Jahari, se recostara en el sector de descanso y le tiró la grasa caliente sobre la cabeza y el cuerpo.
Las quemaduras fueron tan graves que la víctima agonizó durante 17 días en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), hasta que murió el 24 de diciembre por complicaciones multiorgánicas e infecciones.

El fiscal Patricio Saldutti fue contundente antes de ingresar a la sala 10, donde el tribunal de Primera Instancia -integrado por los jueces Lisandro Artacho, Carlos Leiva y Gonzalo Fernández Bussy- comenzó a escuchar el caso. “Tenemos acreditado que el autor del hecho esperó que la víctima se acostara. Aprovechando el estado de indefensión, le echó un balde de grasa hirviendo sobre la cabeza”, sostuvo el fiscal.
Saldutti remarcó que Martínez no negó los hechos y que no existe un “móvil lógico” para semejante ataque. “Los familiares de la víctima mencionan una cuestión de celos, pero no hay ningún tipo de justificación para actuar como actuó”, afirmó.
Entre las pruebas, el fiscal destacó la existencia de testimonios y un video de una cámara de seguridad interna de la panadería, que muestra con claridad la mecánica del hecho y la autoría. “Las pruebas que tenemos son más que suficientes”, aseguró.
La fuga, la captura y el pedido de perpetua
Tras el ataque, Martínez se escapó en una moto y estuvo prófugo casi dos meses. La Policía lo detuvo el 2 de febrero de 2023 en una casa de avenida Las Palmeras y las vías del ferrocarril, en la zona oeste de Rosario. Para evitar ser reconocido, se tiñó el pelo y se dejó crecer la barba en forma de candado.
La querella, representada por Verónica Colman, acompañó el pedido de prisión perpetua por homicidio calificado por alevosía y amenazas coactivas. “La fuga posterior es para nosotros un elemento demostrativo del dolo. Todo parte de esta premeditación contemplada por la alevosía”, subrayó el fiscal.
La sobrina de Jahari, Oriana, relató en redes sociales el horror: “Casi terminando su horario laboral, se recostó y mientras dormía un compañero le tiró un balde de grasa hirviendo en el rostro y gran parte de su cuerpo”.