Una casa fue atacada a balazos y los policías encontraron una amenaza escrita dirigida al primo de Alan Nahuel Vallejos, uno de los principales sospechosos de haber matado a balazos a un bebé de un año en una barbería en Rosario.
Ocurrió durante la madrugada del martes cuando un llamado al 911 alertó por disparos en la zona sur de la ciudad. Durante la audiencia del lunes, Vallejos quedó en prisión preventiva junto con otro acusado.
Cuando llegaron, los efectivos constataron varios impactos de arma de fuego en la puerta del domicilio ubicado en Bacle al 6500 y secuestraron cuatro vainas servidas calibre 9 milímetros.
Según informó Rosario 3, sobre una ventana, los policías encontraron un papel doblado, escrito con fibrón negro, que mencionaba el nombre y apellido del primo de Alan Vallejos, de 21 años.

La fiscal Agustina Eiris acusó a Alan de haber protagonizado la pelea dentro de la barbería con Ismael G., un cliente del lugar. Según la investigación, el joven lo golpeó junto a su primo utilizando una manopla. La situación escaló luego de un cruce verbal y cuando Ismael lanzó un botellazo contra el auto de Vallejos y su primo.
Los acusados frente a la Justicia
En la audiencia de este lunes en el Centro de Justicia Penal, Vallejos se defendió: “Doy la cara. A mí no me secuestraron ningún celular. En mi casa no encontraron nada”. Además, negó las imputaciones de la fiscal Eiris.
La fiscal también imputó a Mario Antonio Kevin Portillo, de 25 años, como presunto autor de los disparos que mataron al bebé. El sospechoso admitió haber disparado el revólver calibre .38, pero intentó justificar su accionar: “Nunca vi que estaba el bebé en la barbería”. En esta línea, explico que de haberlo visto, “nunca hubiera hecho eso”, ya que tiene “sobrinos menores de edad”.
Tanto Vallejos como Portillo declararon y quedaron en prisión preventiva por decisión del juez Gasparini, quien cuestionó su “desprecio por la vida” y remarcó que hay elementos para analizar el homicidio como un hecho premeditado.