El segundo detenido por el femicidio de Agostina Vega, Osvaldo Fassetta, tiene un dramático antecedente familiar que ya había envuelto a su entorno en una trama de violencia y muerte. En el 2019, su hija de entonces 21 años, fue detenida e imputada por asesinar a su novio de una puñalada.
Evelyn Estefanía Fassetta protagonizó una brutal escena en la madrugada del 15 de diciembre de ese año. Según la investigación, la mujer le habría cortado el cuello con una cuchilla de 30 centímetros durante una discusión con de pareja, de acuerdo a la información publicada por Eldoce.tv.
Sergio Galván tenía 34 en ese momento y después de agonizar por unos minutos, murió. Según declararon los vecinos, Evelyn había salido a la calle ensangrentada para pedir desesperadamente que llamaran a una ambulancia.

Sin embargo, por disposición de Bettina Croppi, la fiscal del 2° Turno de Violencia Familiar, la mujer fue detenida y trasladada a la Cárcel de Bouwer, acusada por el delito de homicidio calificado por el vínculo. Días después del episodio, la ingresaron al hospital Neuropsiquiátrico para estabilizarla.
Un dato que resultó clave para reconstruir la mecánica del hecho, fue que horas antes del asesinato, la pareja había salido a bailar, por lo que cerca de las 4 de la madrugada volvieron juntos a la casa de Homamay 1335, en el barrio General Bustos, de la ciudad de Córdoba.
Quién es Osvaldo Fassetta
Ahora la Justicia investiga a su padre Osvaldo, amigo de Claudio Barrelier, y a quien detuvieron este jueves acusado de “encubrimiento agravado” luego de una serie de entrevistas que dio en los medios, en donde contó detalles sobre la búsqueda de Agostina.

Fassetta se convirtió en el segundo detenido por el caso luego de que se conociera que vivió en la casa de Barrelier, uno de los lugares que quedaron bajo la lupa de los investigadores durante la causa. Ambos se habrían conocido hace diez meses en el ámbito del fútbol, ya que son hinchas de Instituto.
Un tiempo más tarde, el nuevo acusado empezó a relacionarse con Agostina Vega y su mamá, Melisa Heredia. Según contó el abogado de Fassetta, Eduardo Allende Medina, fue el propio Barrelier quien los presentó.
El testimonio del segundo detenido por el femicidio de Agostina Vega
Antes de su detención, Fassetta habló con TN y reveló cómo fue la cronología antes de la desaparición de Agostina.
Según relató, el sábado pasaron todo el día con Barrelier y la familia de la adolescente. “Al mediodía, me fui con Claudio a donde él jugaba al fútbol. Ahí estaba Agostina con su hermano más chico y su mamá, que solían ir al mismo complejo. Estuvimos juntos. De ahí nos fuimos a un cumpleaños, los cinco juntos y de ahí Agostina, su mamá y el nene se fueron a su casa. Claudio se fue conmigo hasta mi lugar de trabajo. Cerca de las 21, él se fue. Me dijo que iba hasta la casa de una amiga y que después se iba a la casa”, precisó y aseguró que las cámaras de seguridad de la cuadra pueden constatar su versión.
“Cuando estábamos en la cancha, escuché que Agostina le pidió (a Claudio) su número de teléfono. En ese momento él no se lo da. La mamá estaba cerca de ella”, recordó.
Caso Agostina: habló un amigo de Barrelier y reveló un detalle que le llamó la atención tras el asesinato. (Foto: Captura TN)
De acuerdo a su testimonio, se enteró de la desaparición de la joven cuando Heredia lo llamó para pedirle ayuda: “A las cinco de la mañana me llamó la mamá y me contó. Cerré el negocio y, con dos amigos que estaban ahí con movilidad, estuvimos dando un par de vueltas y fuimos al domicilio de Melisa a ver si encontrábamos a su hija”.
“La buscamos en plazas y en la calle. Y después nos fuimos a la comisaría a hacer la exposición. Estuvimos un rato y nos dijeron que fuéramos a la Unidad Judicial a hacer la denuncia. Hasta que nos tomaron la denuncia se hicieron las 8 de la mañana”, sostuvo.
Consultado sobre la presencia de Barrelier en la búsqueda, aclaró: “No colaboró con nosotros. En ese momento, con la desesperación que tenía la madre, cerré el kiosco y nos fuimos. Lo que menos pensamos es si él estaba colaborando o no. Fuimos a darle una mano a una mamá que estaba desesperada y sola en la casa”.
Sobre el cierre, Fassetta admitió que tenía miedo: “Miedo de que alguien venga a vengarse y miedo de quedar pegado como un perejil”.