Pehuen Co volvió a sentir con fuerza el impacto de una ciclogénesis que afectó al frente costero durante la jornada del lunes. Fuertes vientos y el avance del agua provocaron erosión en distintos sectores, afectaron dos casetas de guardavidas y una escalera, mientras que la zona alcanzada por la obra de defensa costera presentó un desgaste mínimo. Así lo explicó Fernando García, director de Turismo de Coronel Rosales, al analizar las consecuencias del temporal.
“Dentro de todo se encuentra el municipio trabajando y tratando de nuevamente recuperar el frente costero”, señaló García. Según explicó, la defensa costera dio un resultado favorable durante el temporal.
“La obra de la defensa costera dio muy buenos resultados, siendo prácticamente mínimo o nulo el desgaste que se generó en el médano en esa franja de tierra”, sostuvo el funcionario, en referencia al sector donde ya fueron ejecutados aproximadamente 1.200 metros de la obra.
El impacto fue diferente en las zonas que todavía no cuentan con la protección. “En la parte que no está la defensa costera erosionó mucho”, explicó García, quien estimó que en algunos sectores el avance de la erosión alcanzó aproximadamente dos metros hacia el interior.
Uno de los puntos afectados fue la zona de la bajada de calle San Martín, donde una caseta de guardavidas sufrió daños. Se trata del mismo sector que había sido afectado durante la ciclogénesis registrada meses atrás, cuando el temporal se llevó el parador que estaba instalado allí.
“Es uno de los lugares donde más pega, digamos, los vientos y la marea cuando se genera este tipo de eventos”, explicó el director de Turismo.
Otra caseta de guardavidas, ubicada aproximadamente 400 metros más adelante, también resultó afectada. A esto se sumó el sector del parador de calle Brown, donde la erosión alcanzó particularmente una escalera.
García señaló que ese sector no había sufrido históricamente el mismo nivel de erosión que otros puntos de Pehuen Co, pero que después de la ciclogénesis anterior comenzaron a observarse con mayor claridad los efectos de estos fenómenos. “Después de esta ciclogénesis que se vivió meses atrás, se están evidenciando que tiene una fuerza muy notoria y muy importante sobre ese sector”, afirmó.
El funcionario explicó que no cuenta con una medición propia sobre la cantidad de arena perdida durante el temporal anterior y señaló que esa información estaría en manos de la Secretaría de Obras. De todos modos, remarcó la diferencia entre los sectores protegidos y los que todavía no cuentan con la defensa.
“En la parte donde no está la defensa costera erosionó mucho, pero en la parte donde existe la defensa costera fue prácticamente nulo”, sostuvo.
Para García, el comportamiento de la obra permitió contener una zona que ya venía afectada por anteriores sudestadas. “Fue muy fructífera la función que cumplió la obra de la defensa costera en poder sostener y poder respaldar el médano que ya venía fuertemente golpeado producto de las sudestadas que se venían dando con anterioridad”, afirmó.
La obra, sin embargo, todavía no alcanza todo el frente costero de Pehuen Co. García explicó que justamente en el sector donde aún no se ejecutó existe una mayor extensión de médano, lo que permite que el agua no llegue con la misma intensidad hacia la zona de la calle González Martínez, en el sector de la costanera.
Mientras el municipio trabaja en la recuperación de los sectores afectados, el impacto de la última ciclogénesis vuelve a poner el foco en la erosión de la costa de Pehuen Co y en la diferencia que genera la presencia de la defensa costera frente a nuevos episodios de sudestada.
