Cinco años de impunidad por el crimen de Kathy Moscoso

Katherine Moscoso tuvo una muerte horrible: fue enterrada viva en un médano de Monte Hermoso. El hallazgo del cuerpo, a siete días de su desaparición, derivó en una pueblada en la que un hombre, Juan Carlos Canini González, fue asesinado a golpes por un grupo de manifestantes que creyó que el hombre tenía relación con el asesinato. Hasta el día de hoy no hay registros de una oleada de violencia tan grande en esa ciudad como la que provocó el crimen de Katherine.

Esa noche prendieron fuego la comisaría, varias oficinas de la Municipalidad y hasta incendiaron la casa del por entonces jefe de seguridad de la comuna, Ricardo Triches. Sin embargo, la indignación de un pueblo no alcanzó para que el caso sea esclarecido. A cinco años del homicidio, no hay detenidos y todavía no está claro por qué fue asesinada Katherine. La adolescente vivía con su tío y su abuela desde los 4 años.

El domingo 17 de mayo de 2015 fue vista con vida por última vez en el boliche “Arenas” de Monte Hermoso, a donde había ido a bailar con sus amigas. Katherine tenía un leve retraso madurativo. Estudiaba en la Escuela Especial Nº 501 de Monte Hermoso y le gustaba bailar.  

La familia de la víctima tiene su teoría sobre lo que pasó aquella trágica noche de 2015. La hipótesis que plantean es que Katherine fue asesinada por personas vinculadas al poder político de la ciudad y que tuvieron la posibilidad de encubrir el crimen, direccionar la investigación por medio de policía en los primeros tres días, y encubrir a los verdaderos culpables los días posteriores a través de la Brigada de Investigaciones (DDI).


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