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jueves 1 de diciembre
Misiones

Se hacía amigo de sus víctimas para matarlas: El Filipino, el asesino serial impensado que cayó por un susurro

El indigente se ganaba la confianza de sus víctimas realizando trabajos y después los apuñalaba en sus casas. La trama que reveló la verdad detrás de Marcelo Fabián Gómez.

Marcelo Fabián Gómez, también conocido como “El Filipino”, “Manduricio”, “Pelado” o”El Camaleón”, es el primer asesino serial en la historia criminal de Misiones. En las últimas horas, la Justicia lo condenó a 30 años de prisión por dos homicidios, aunque se cree que fue responsable de al menos otros dos crímenes.

El modus operandi fue el mismo en todos los casos. Gómez, un indigente en apariencia tímido y voluntarioso, se ganaba la confianza de las víctimas a medida que les realizaba distintos trabajos para después asesinarlas, a golpes y puñaladas, en sus propias casas.

Tampoco era azarosa la elección de las potenciales víctimas: el asesino apuntaba siempre a personas mayores, que difícilmente podrían resistirse a su superioridad física. La finalidad de los ataques era el robo, ya fuera de dinero en efectivo o de cualquier elemento de valor, que después usaba como moneda de cambio para conseguir alcohol o drogas.

Ante el Tribunal Penal número 1 de Posadas, “El Filipino” confesó los homicidios y los jueces unificaron ambos casos, por eso el alto monto de la pena al que lo condenaron.

La fiscal Liliana Mabel Picazo lo acusó por “homicidio simple” y solicitó una condena de 19 años de cárcel por la muerte del vendedor de chipa Alcides Suárez, de 44 años, ocurrido en febrero de 2012 en el barrio Ñu Porá de Garupá. A este hombre, “El Filipino” le destrozó la cabeza a golpes y lo arrojó después a un pozo de agua cabeza abajo.

Los jueces Martín Errecaborde, Ángel Dejesús Cardozo y Eduardo D´Orsaneo, coincidieron con el pedido de la fiscal, pero en la condena le sumaron la pena del Tribunal Penal 1 de Oberá, de 11 años de cárcel por el asesinato a puñaladas del peluquero Elio Scarban, de 42 años, ocurrido en septiembre de 2009.

El tercer homicidio y el documento en el techo

Otra de las víctimas fue Anastasio Dos Santos, un vecino de Loreto que había generado una relación tal de confianza con Gómez que llegó a llamarlo “sobrino”.

El cuerpo de Dos Santos fue encontrado en un mandiocal, diez días después de su desaparición, el viernes 17 de septiembre de 2010. A simple vista se pudo establecer que lo habían asesinado a golpes en la cabeza.

El crimen de Dos Santos en los diarios de la época.
El crimen de Dos Santos en los diarios de la época.

La Policía buscaba como sospechoso a un tal “Hugo Flores”, que resultó ser Gómez. El descuido que lo vinculó con ese crimen, fue que se había dejado el documento de identidad en el techo de paja de la casa de la víctima.

El crimen del vendedor de chipa

En la madrugada del 13 de febrero de 2010 atacó a Suárez, después de pasar la noche consumiendo bebidas alcohólicas junto con él. El asesino le alquilaba una pieza a la víctima en un inmueble de Las Flores casi Cataratas en Garupá.

Suárez estaba muy alcoholizado y fue en ese momento que “El Filipino” tomó un elemento contundente y lo golpeó hasta provocarle el estallido de la cabeza. Luego tomó el cuerpo, lo envolvió en una frazada y lo arrojó a un pozo de agua en el patio.

Siete meses después, “El Filipino” volvió a matar

El canillita de Juana Ferreyra fue quien descubrió el asesinato de la mujer, que entonces tenía 75 años. La madrugada del sábado 30 de octubre de 2010, como ella no le respondía el llamado a la puerta, usó la llave del domicilio de la calle Hungría 3564 que la mujer le había dado y encontró su cuerpo en medio de un charco de sangre.

En un principio se creyó que la víctima había sufrido un accidente, ya que se movilizaba con bastón. Pero los resultados de la autopsia establecieron que la habían asesinado: tenía golpes en la cabeza, un corte en la oreja izquierda y fracturas en las costillas.

La casa donde encontraron el cuerpo de una de las víctimas de "El Filipino", Juana Ferreyra.
La casa donde encontraron el cuerpo de una de las víctimas de “El Filipino”, Juana Ferreyra.

Testigos indicaron haber visto dialogando a la mujer con un sujeto con las características físicas similares a las de Gómez.

La policía, que ya lo buscaba por el crimen de Dos Santos, lo identificó caminando por la calle y lo atrapó en un inquilinato cercano al hospital Madariaga, pero la Justicia lo dejó en libertad poco después porque no había evidencias suficientes en su contra.

La caída del asesino

El primer indicio fuerte en contra del asesino lo había brindado su primera víctima, el peluquero y amigo de “El Filipino”, Elio Scarban. Agonizando, la víctima llegó hasta el frente de su vivienda, entre las calles Güemes y Antártida Argentina de Colonia Guaraní y a una persona que intentó ayudarlo le alcanzó a decir “Manduricio”, que era uno de los apodos con el que se lo conocía a Gómez.

El homicida serial finalmente cayó en febrero de 2010, tras matar a Suárez de una puñalada en el pecho.

Fuente: TN

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