Bahía

“El glaucoma es el enemigo silencioso de la vista”

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En el marco del Día Mundial del Glaucoma, integrantes del Centro de Rehabilitación Luis Braille compartieron sus testimonios sobre el impacto de esta enfermedad en la vida cotidiana y remarcaron la importancia de la detección temprana para evitar la pérdida de la visión. La jornada también sirvió para visibilizar el trabajo de rehabilitación que realiza la institución con personas que padecen discapacidad visual.

Durante la actividad, Inés Rebolledo explicó que el glaucoma es una patología que muchas veces avanza sin ser detectada. “El glaucoma es una enfermedad crónica, progresiva e irreversible. Si uno la detecta a tiempo es tratable, se puede mantener durante el tiempo y no llegar a los estadíos de ceguera. Se le dice el enemigo silencioso de la vista porque no tenemos síntomas”, señaló.

Rebolledo relató que en su caso el diagnóstico llegó cuando la enfermedad ya estaba muy avanzada. “Cuando fui diagnosticada ya estaba en un estado muy avanzado, no tenía ni idea que tenía glaucoma y ya con un diagnóstico de ceguera”, contó. Sin embargo, destacó el acompañamiento que encontró en el Centro Luis Braille durante el proceso de adaptación. “El cambio grande en mi vida fue haber llegado a este lugar. Uno siente que no va a poder seguir, pero acá junto a los compañeros y a la rehabilitación va encontrando el camino”, expresó.

La mujer remarcó además la importancia de los distintos espacios que ofrece la institución. “Es muy importante la rehabilitación en este lugar: aprender a usar el bastón, el aporte psicológico, la parte informática y la reflexión que hacemos entre todos. Uno va caminando con derrapes y con avances, pero entre todos nos damos ese empuje”, agregó.

Por su parte, Teresa Espasa también compartió su experiencia personal con la enfermedad y explicó que muchas veces el glaucoma puede pasar desapercibido. “Yo tenía glaucoma y no lo sabía. El médico me había dado unas gotas, pero no me comentó que tenía que seguir con el tratamiento. Después se me reventó una venita en el ojo y empecé a ver todo partido por la mitad. Ahí me di cuenta de la importancia que tenía seguir con las gotas para que no avance más”, relató.

En la misma línea, Ian Riedinger destacó que el proceso de aceptación suele ser difícil para quienes pierden visión. “Pasamos un proceso de duelo y de falta de aceptación porque uno cree que ve bien, pero a veces no advierte ciertos obstáculos. El bastón es una guía para poder detectarlos”, explicó. También reconoció que al principio le costó aceptar la rehabilitación: “Yo no quería saber nada con usar el bastón cuando me dijeron que tenía que empezar una rehabilitación, pero como todo proceso lo fuimos superando y aceptando también con un espacio de terapia, que ayuda mucho en estos casos”.

Desde el Centro Luis Braille remarcaron que el glaucoma continúa siendo una de las principales causas de ceguera a nivel mundial y que, justamente por su carácter silencioso, los controles oftalmológicos periódicos son fundamentales para detectarlo a tiempo y evitar consecuencias irreversibles.

Esta entrada ha sido publicada el 12 de marzo, 2026 19:00

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