
Continúan las repercusiones por los incidentes ocurridos durante el Viernes Santo en el Bahía Blanca Plaza Shopping, en el marco de la manifestación encabezada por integrantes del Sindicato de Empleados de Comercio para impedir la apertura de locales. En este contexto, el gerente de la Corporación del Comercio, Industria y Servicios, Juan Carlos Starobinsky, cuestionó los hechos y pidió encauzar los reclamos por las vías institucionales.
“Cuando uno habla de los comerciantes, cuando uno habla de los empleados, es la misma cosa, es la misma ecuación”, sostuvo Starobinsky, al plantear que ambas partes forman parte del mismo circuito económico de la ciudad.
El dirigente explicó que, desde su visión, un mejor salario para los trabajadores también beneficia al sector comercial. “El empleado lo que quiere es trabajar y cobrar un sueldo lo mayor posible. Al comerciante le viene fantástico que los sueldos sean altos”, afirmó, y ejemplificó que, aunque un negocio pague cuatro salarios, luego puede venderle a miles de empleados del sector.
En ese sentido, remarcó que “estamos todos arriba del mismo barco, donde uno se beneficia al otro también, donde uno se perjudica el otro también”.
La declaración se produce luego de los disturbios registrados en el shopping, episodio que ya es investigado por la Justicia y por el que la Fiscalía General confirmó la existencia de imputados por presuntos delitos de coacción, daños y privación ilegal de la libertad.
Starobinsky aclaró que no busca generalizar sobre el accionar de todos los comerciantes, pero también cuestionó la generalización sobre el sector empresario. “Yo no digo que el 100% de los comerciantes son inmaculados”, expresó.
No obstante, reconoció que, en caso de existir situaciones de presión sobre trabajadores para concurrir a prestar tareas en días no acordados, corresponde la intervención sindical. “Ahí tiene que estar presente el gremio y hacer lo que la ley les habilita”, indicó.
En esa línea, sostuvo que el camino correcto es la denuncia formal y la fiscalización. “Hacer las denuncias correspondientes, hacer las fiscalizaciones y denunciar a ese comerciante que está apretando a su empleado”, señaló.
Sin embargo, cuestionó que, a partir de casos puntuales, se justifiquen hechos violentos. “Vas a meter a todos adentro de la bolsa y con esa excusa te habilitás vos solo el derecho de ir a romper instalaciones de otro”, manifestó.
Finalmente, calificó como “muy poco creíble” y “muy poco serio” utilizar esa argumentación para explicar lo sucedido durante la protesta.
La causa judicial por los incidentes sigue en manos de la fiscal Marina Lara, mientras continúan las repercusiones políticas, judiciales y comerciales en la ciudad.
Esta entrada ha sido publicada el 7 de abril, 2026 15:00
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