En una sesión especial realizada este mediodía en el recinto de Sarmiento 12, el Concejo Deliberante de Bahía Blanca aprobó por mayoría el nuevo aumento del boleto de colectivos impulsado por el gobierno municipal en acuerdo con las empresas prestatarias del transporte urbano. La iniciativa salió adelante con los 9 votos del oficialismo y el acompañamiento de los concejales del PRO Emiliano Álvarez Porte y Gisela Caputo, mientras que el resto de la oposición votó en contra.
La ausencia de los concejales Marcos Streitemberger y María Teresa Gonard, de La Libertad Avanza, y del libertario “blue” Carlos Alonso resultó determinante para la aprobación del proyecto, ya que permitió que los 11 votos reunidos por el oficialismo alcanzaran para sancionar la ordenanza.
Con el nuevo esquema tarifario, el boleto plano pasará de $1.545 a $1.838 en una primera etapa, lo que representa un incremento del 19%. Sin embargo, uno de los puntos centrales del acuerdo establece que los usuarios frecuentes continuarán pagando el mismo valor actual, una medida que apunta a sostener la demanda y evitar que siga cayendo la cantidad de pasajeros en el sistema.
Además, la ordenanza contempla futuras actualizaciones automáticas. La segunda y tercera etapa de suba estarán atadas a la inflación mensual más un 3% adicional, mecanismo que desde el Ejecutivo consideran necesario para darle previsibilidad financiera al transporte público sin trasladar de golpe todos los costos a los usuarios habituales.
El acuerdo también incluye un aumento del subsidio municipal por pasajero, que pasará de $130 a $300, mientras que el aporte provincial no tendrá modificaciones. A su vez, se fijó un límite de 80 viajes mensuales para personas con discapacidad, aunque el cupo podrá ampliarse en situaciones debidamente justificadas.
La discusión se dio en medio de un contexto crítico para el sistema de transporte urbano bahiense. En las últimas semanas, las empresas habían reducido un 20% las frecuencias y suspendido el servicio nocturno como medida de presión frente al fuerte aumento del gasoil y la caída cercana al 20% en la cantidad de pasajeros transportados. Tras el acuerdo alcanzado con el Municipio, el servicio comenzó a normalizarse parcialmente.
El aumento también reavivó el debate político por el fuerte impacto acumulado en las tarifas. Según datos del CREEBBA, si se toma el período entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, el boleto habrá aumentado un 857%, mientras que la inflación local acumulada fue del 324,1%.
La escalada tarifaria refleja la crisis financiera que atraviesa el sistema desde la eliminación del Fondo Compensador del Interior a comienzos de 2024. Desde entonces, el boleto pasó de $192 en diciembre de 2023 a $345, luego a $690, $895, $995, $1184 y finalmente a los actuales $1545. Con esta nueva actualización, alcanzará los $1838.
Durante la misma sesión también se aprobó el proyecto impulsado por la presidenta del cuerpo, Gisela Caputo, para la creación de un Sistema de Información y Seguimiento del Transporte Público de Pasajeros, una herramienta que buscará mejorar el control y monitoreo del servicio en la ciudad.