En la previa de la cuarta Marcha Federal Universitaria, las autoridades de la Universidad Nacional del Sur volvieron a reclamar por el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario y cuestionaron los recortes presupuestarios impulsados por el Gobierno nacional. La convocatoria en Bahía Blanca fue realizada para este jueves a las 17 en Alem y 11 de Abril, en el marco de una movilización que se replicará en distintos puntos del país.
El rector de la UNS, Daniel Vega, y la vicerrectora, Andrea Castellanos, defendieron el sistema universitario público y rechazaron los cuestionamientos oficiales sobre auditorías y funcionamiento de las casas de estudio. “La marcha sí es política, pero no político partidaria. Lo que estamos planteando es proteger a la educación pública como una política de Estado”, sostuvo Vega.
El rector afirmó que las universidades nacionales son uno de los organismos más auditados del país y calificó como “falaz” la acusación de falta de controles. “Tenemos todos los números en orden, transparentes y accesibles en nuestra página web. Eso de que no le rendimos cuentas a la sociedad es totalmente falso y ha sido parte de una campaña de desprestigio terrible contra el sistema universitario”, expresó.
Además, Vega remarcó que el conflicto actual tiene un componente institucional inédito. “La marcha tiene que ver con el incumplimiento de una ley. Nunca había sucedido en nuestro país que una ley vigente no se aplique”, señaló, en referencia a la norma de financiamiento universitario aprobada por el Congreso y posteriormente vetada por el Poder Ejecutivo.
Por su parte, Andrea Castellanos respondió a otro de los argumentos planteados desde el Gobierno nacional respecto a la falta de financiamiento para sostener la ley. “Eso no es verdad. El texto indica claramente que el Estado debe hacer una reorganización de partidas, sin tocar la coparticipación, para afrontar la erogación que implica la ley”, explicó.
Las autoridades universitarias también hicieron foco en la situación salarial del sector. Según detalló Vega, los trabajadores universitarios perdieron alrededor de un tercio de su poder adquisitivo desde diciembre de 2023 hasta marzo de 2026. “Solo para volver a los niveles de fines de 2023 se necesitaría un incremento salarial cercano al 50%”, advirtió.
En relación a las críticas oficiales sobre las bajas tasas de egreso, el rector reconoció que existen problemas estructurales, aunque aseguró que exceden al ámbito universitario. “Este año inscribimos 7 mil estudiantes nuevos y sabemos que al cabo de un año vamos a perder la mitad. Gran parte de esas pérdidas tienen que ver con los problemas que arrastra el secundario”, sostuvo.
Vega también cuestionó la falta de propuestas concretas por parte del Ejecutivo nacional para revertir la situación. “Hasta ahora no hemos tenido una sola propuesta ni siquiera canales de diálogo para trabajar en cómo resolver el problema”, afirmó.
Finalmente, las autoridades de la UNS remarcaron el impacto que tiene la universidad pública en el desarrollo regional y convocaron a la comunidad a participar de la movilización. “Bahía Blanca hace 70 años marchó para tener una universidad que se transformó en uno de los grandes motores de la economía local. Hoy está claro que si se debilita el sistema universitario local, se debilita toda la comunidad y gran parte de la región”, concluyó Vega.
